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Referendo sobre el uso recreativo y médico de la marihuana en Estados Unidos

Enrique Alduncin Abitia | 01.05.2017
Referendo sobre el uso recreativo y médico de la marihuana en Estados Unidos

El mismo día en el que se llevó a cabo la votación para presidente de Estados Unidos (EU), se realizaron referendos en nueve estados de ese país sobre el uso de la marihuana. En cinco, para legalizar su empleo recreativo; en tres, para legalizar su uso medicinal, y en uno, para modificar el límite de permitir solamente a tres pacientes su uso médico. Todas las propuestas a favor del consumo de marihuana fueron aprobadas por la mayoría de los electores, con excepción de Arizona, donde fue rechazada la legalización para su empleo recreativo. En 2017 está legalizado el uso recreativo de la marihuana en ocho estados: Colorado (2012), Washington (2012), Oregón (2014), Alaska (2014), California (2016), Maine (2016), Massachusetts (2016) y Nevada (2016), así como en la capital del país, Washington D. C.

A continuación repasaremos el caso de California, un estado singular de la Unión Americana: el más poblado, con cerca de 40 millones de habitantes (39 mil 850, una sexta parte del total del país), y que aporta un séptimo del PIB total de EU. Si fuera un país independiente sería, de acuerdo con su economía, el sexto del mundo. Se ubica como líder en ciencia y tecnología, especialmente en informática y comunicaciones. Su composición étnica también es singular: los hispanos o latinos representan al 39% y son la primer minoría; les siguen los blancos no hispanos, el 38.4%; después, los asiáticos, el 13.5%; los afroamericanos, el 5.9%; y otros, el 2.2%. Un crisol de razas. En la elección para presidente, la ciudadanía se volcó por Hillary Clinton y el Partido Demócrata, con el 60.2% de los votos; mientras que por Donald Trump y los republicanos votó el 37.1%. Los usos, costumbres y valores reflejan a una sociedad liberal, trabajadora, tolerante y hedonista. Desde 1972, California descriminalizó el uso de la marihuana permitiendo la posesión y consumo en pequeñas cantidades; median­te un referendo en 1996, la legalizó para usos medicinales; en el 2016, lo hizo para su utilización recreativa.

 

 

California encabeza la punta de la lanza de un gran cambio axiológico y económico. La aprobación del referendo permite a los mayores de 21 años emplear la marihuana de forma recreativa y crear una gran industria. Impondrá gravámenes a su producción y consumo, canalizará estos ingresos para la investigación sobre las drogas, tratamientos de salud y aplicación de las leyes derivadas de su empleo. Los adultos pueden cultivar la droga para su uso personal desde el 9 de noviembre de 2016. La producción industrial, comercialización y venta se pospone hasta el 1 de enero del 2018. En la ley aprobada se propone que la actual Oficina de Regulación del Cannabis Medicinal sea sustituida por la Oficina del Control de la Marihuana (sin adjetivos). Esta dependencia tendrá facultades para imponer multas y sanciones, reglamentará la producción y el consumo, y expedirá licencias comerciales. También establecerá los patrones para el empaquetamiento, la nomenclatura, la promoción, el empleo de marcas, la comercialización de los productos y derivados de la cannabis, así como las restricciones de uso. Los vendedores oferentes de la droga lúdica deben adquirir una licencia estatal y otra local, y no pueden vender dentro de un radio menor a 183 metros de los lugares donde está prohibida su posesión. Los establecimientos mayoristas no tendrán licencia en un plazo de cinco años con el propósito de evitar monopolios. Se prohíbe su uso para menores de 21 años y en lugares públicos; se puede usar sólo en privado o en establecimientos con licencia para su consumo; es ilegal fumar mientras se maneja o hacerlo bajo sus efectos. Una persona podrá portar hasta una onza (28.70 gramos) de marihuana u ocho gramos de concentrado. Está prohibida su posesión en escuelas, guarderías y centros juveniles mientras los menores están presentes. A cada individuo se le permite cultivar hasta seis plantas en su casa, siempre y cuando no estén a la vista del público y sea en áreas cercadas.

 

 

 

La nueva legislación autoriza la modificación de sentencias previas por faltas relacionadas con la marihuana que ahora son legales y se destruirán todos los registros por infracciones anteriores, de modo que muchos saldrán de los reclusorios. Los castigos por posesión o uso indebido de la marihuana serán: (1) Para menores de 18 años: participar en programas de servicios comunitarios y de educación sobre drogas; (2) para los adultos que vendan sin licencia, la pena será de hasta seis meses de cárcel y/o una multa de 500 dólares. Continuará la legislación y penas vigentes para los usuarios por posesión de cantidades mayores a las permitidas.

Los gobiernos locales tienen la facultad de prohibir totalmente el uso de la droga en sus jurisdicciones. La propuesta aprobada crea un impuesto de 9.25 dólares por onza de flores de la hierba y de 2.75 dólares por onza de hojas, excepto para cierta marihuana médica. En la venta se aplicará un impuesto del 15% sobre el precio de menudeo; los precios estarán indexados por inflación y los gobiernos locales estarán autorizados a recaudar sus propios impuestos. Los ingresos estatales serán depositados en el Fondo de California del Impuesto a la Marihuana, de nueva creación, y con ellos se pagarán los costos administrativos y de control que cause la medida. Se destinarán dos millones de dólares anuales al Centro de Investigación de Cannabis Medicinal de la Universidad de California, en San Diego; 10 millones de dólares anuales a universidades públicas de California con el propósito de estudiar, investigar y evaluar las consecuencias e impactos de la propuesta que la legaliza. El remanente se empleará en la investigación, el tratamiento y la evaluación de la aplicación de la futura ley para proponer medidas de política pública y recomendaciones a la legislatura y al gobernador de California, así como para una larga lista vinculada a un reparto de decenas de millones de dólares para otras actividades relacionadas con esta nueva legislación.

A continuación los argumentos a favor y en contra de la medida mencionados en el fundamento de la propuesta:

 

Argumentos a favor

1. Contempla una protección específica para los niños, a la vez que permite a los adultos usar marihuana.

2. Incorpora las mejores prácticas de otros estados que han legalizado el uso de la marihuana y se adhiere a las recomendaciones emitidas por la Comisión del Listón Azul acerca de la política pública sobre la marihuana (The Blue Ribbon Comission On Marijuana Policy).

3. Generará ingresos impositivos; disminuirá los costos para la prevención de la delincuencia; proporcionará fondos para programas extraescolares de educación para la prevención de la adicción al alcohol y a las drogas, capacitación jurídica para el ejercicio de la ley correspondiente y otros programas.

4. Evitará que los legisladores empleen los ingresos generados por el gobierno en sus proyectos preferidos.

5. Proporcionará un ambiente en el que la marihuana será segura, estará controlada y sujeta a impuestos.

6. Disminuirá el mercado negro y las actividades de los cárteles de la droga.

 

Argumentos en contra

1. Provocará un incremento de las muertes en carreteras por accidentes de tráfico.

2. Permitirá el cultivo de marihuana cerca de escuelas y parques, y erosionará el control local.

3. Incrementará el mercado negro y las actividades de los cárteles de la droga.

4. Permitirá transmitir comerciales sobre el consumo de marihuana.

5. Podría lastimar a vecindarios de bajos recursos.

6. Sacará del negocio a los pequeños agricultores del norte de California.

 

La prensa presentó mejores y más articulados argumentos. A continuación presentaré sólo algunos ejemplos:1

 

 

Apoyaron la medida

 

The California Aggie: “La legalización de la marihuana para su uso recreativo es un gran paso para resolver desigualdades enraizadas en el sistema judicial, principalmente con la gente de color. Los más afectados en la guerra contra las drogas en Estados Unidos han sido los detenidos por posesión de marihuana, castigados discrecionalmente por los jueces con extrañas penas de prisión”.

 

The Daily Californian: “En este momento es tan fácil conseguir una receta para el uso medicinal de la marihuana que la mayoría de los californianos puede obtenerla. Es, además, una mejor solución para regular su venta”.

 

Los Angeles Times: “Haciendo un balance, la propuesta merece un voto a favor. Será mejor para la salud pública, la sociedad, la ley y el orden; con la legalización se reglamentarán y controlarán sus productos. No es una propuesta perfecta, pero ofrece un enfoque pragmático de legalización y permite a los legisladores y autoridades reguladoras flexibilidad para cambiar la ley y solucionar consecuencias no previstas”.

 

San Diego City Beat: “La regulación de la marihuana por parte del gobierno estatal incrementará la seguridad y disminuirá el negocio en la calle. El estado obtendrá más de mil millones de dólares anualmente y ahorrará decenas de millones en costos de procesos judiciales e impartición de justicia. Ya es tiempo de que California pueda “prenderla” (si eres mayor de 21 años)”.

 

San Francisco Examiner: “La propuesta salvará del sistema judicial a miles de personas que cada año son encarceladas por cargos relacionados con la marihuana. La ley debe insistir en el uso responsable de ésta por adultos. Nunca ha tenido sentido que se penalice la marihuana cuando no se penaliza el alcohol. Se corregirá esta injusticia”.

 

The Mercury News: “Las leyes actuales están rezagadas respecto a las normas sociales. Han probado la marihuana 44% de los norteamericanos (Gallup). Nuestra policía, jueces y carceleros tienen delitos mucho más graves que el de los fumadores de marihuana”.

 

Orange County Register: “Esta legalización es un primer paso en la racionalidad de la política pública respecto a las drogas. Proporcionará a California la oportunidad de regular la industria de la marihuana y realizar los ajustes y aclaraciones necesarias. Si bien bajo la ley federal es ilegal, este gobierno con un enfoque de manos libres permite a los estados escoger la política que les convenga para reglamentar de manera responsable la marihuana”.

 

 

Se opusieron a la medida

 

The Bakersfield Californian: “California no está lista para legalizar la marihuana. Sin duda alguna, la legalización de su uso recreativo llegará algún día, probablemente muy pronto, pero ese día no será hoy. El estado no está preparado para ser el epicentro de la industria nacional de la marihuana”.

 

The Desert Sun: “En el futuro de California está la utilización legal para todo tipo de uso de la marihuana, pero los votantes no deben adelantarla con el referendo. La propuesta todavía tiene deficiencias que serán difíciles de corregir. Debe tomarse el tiempo necesario para diseñar las medidas que aseguren que el empleo legal de la marihuana no traiga nuevos males sociales”.

 

The Record: “El enfoque para legalizar la marihuana es de aproximaciones sucesivas. Si en efecto la marihuana se debe legalizar, el estado necesita un plan integral”.

 

The Sacramento Bee: “Buena parte de la propuesta es de carácter comercial y muy poco social. Conducirá a California al liderazgo en otra guerra de productos que se fuman, aparte del tabaco, que pueden poner en peligro a los niños y que implican riesgos de salud pública”.

 

Ventura County Star: “California deberá eliminar la prohibición del uso de marihuana. Cuando lo haga, el estado creará inmediatamente una industria gigantesca y altamente rentable. Queremos estar seguros de que existirán los controles suficientes sobre esta industria y de cuál será su impacto en los residentes. De otra manera, las leyes serán escritas por quienes se beneficien de su venta y no por los usuarios de la sustancia o por los que se verán afectados por su empleo”.

 

La soberanía del pueblo estadounidense en ocho estados se manifiesta a favor del uso de la marihuana para fines recreativos. Desde hace tiempo ha sido descriminalizada permitiendo la posesión de muy pequeñas cantidades para uso personal en 25 estados, mientras que en 36 estados es legal para usos medicinales. Estamos frente a un parteaguas histórico con un cambio axiológico que pronto se reflejará en toda la Unión Americana. De acuerdo con los estudios de valores mundiales de Miguel Basáñez,2 tres grandes ejes de valor sintetizan las tendencias al respecto, que son las culturas del honor, del logro y del disfrute, que se identifican de manera muy resumida: la primera, con patriotismo, autoridad y tradición; la segunda, con trabajo, eficiencia e innovación; y la tercera, con familia, amistad y hedonismo. En EU se amplifican las tres; claramente se perciben las dos primeras en la propuesta de Trump, pero no la tercera, la lúdica, que se opone a la ética protestante. La división entre republicanos y demócratas, tan clara en su ubicación geográfica, se refleja en una brecha axiológica que enfrenta a los estadounidenses y que se manifiesta en la legalización de la marihuana. De ahí que su legalización se imponga con agresivos impuestos para castigar a los usuarios y amarre los ingresos derivados con proyectos buenos: educación, capacitación, investigación y cumplimiento de la ley.

Los resultados de todas las encuestas publicadas antes de la elección muestran errores dentro del rango esperado y coinciden en gran medida con las estimaciones. Los votantes indecisos, al tomar su decisión, se inclinaron en mayor medida por el voto en contra y no respondieron con su verdadero sentir al encuestador. El promedio de las encuestas sólo difiere un punto porcentual del resultado de la votación a favor (58% contra 57%).

De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno; aquéllas que integran la Propuesta 64 pueden hacerla fracasar. Se parecen a lo que pasa en México con el alcohol y el tabaco, cuyas excesivas cargas impositivas provocan contrabando, adulteración y falsificación. Se puede vaticinar que en EU, con la propuesta aprobada, el mercado negro de la marihuana florecerá. El incentivo es del tamaño de los impuestos. Por otro lado, se pretende regular la oferta y generar un gran número de proveedores muy pequeños e incluso incentivar la autoproducción y el autoconsumo. No se desean grandes empresas en el mercado, el cual estará sobrerregulado, y se tratará de impedir su libre evolución. No se pensó en el poder de las fuerzas económicas; buena parte de la oposición a la Propuesta 64 no fue contra el uso recreativo de la marihuana, sino contra la forma y el tiempo en que se pretende legislar.

En México vamos a la zaga en esta materia; políticos y ciudadanos se oponen a su legislación. En una encuesta del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados (CESOP), de 2014, la mayoría la rechaza (70%), y 62% opina que la legalización no apoyaría a la lucha contra el crimen organizado. El debate tuvo cierto auge en 2013, pero poco se elevó el nivel de los argumentos. Una encuesta de Parametría3 mide la oposición nacional a su legislación en 79%, cantidad de la que son hombres 75%, y mujeres 83%. Destaca, también, un excelente artículo con pros y contras de Sofía Hernández González y Julio Sotelo, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN).4 Con cierta certeza es posible pensar que nuestro país no hará nada al respecto en mucho tiempo. Sin embargo, los “bad hombres” del narcotráfico, sin importar lo alto y ancho del muro fronterizo y los miles de nuevos guardias, seguramente aprovecharán las oportunidades de este nuevo mercado que crecerá exponencialmente en el orden de los billones de dólares. EstePaís

 

NOTAS

1. Para profundizar, se puede consultar la información y las estadísticas de Ballotpedia, The Encyclopedia of American Politics.

2. Miguel Basáñez, Un mundo de tres culturas: Honor, éxito, disfrute, Siglo XXI Editores, México, 2016.

3. Francisco Abundis Luna, José Alberto Vera y Diana Penagos Vásquez, “El debate sobre la legalización de la marihuana en México”, en AMAI. Blog DDT, julio de 2013 .

4. Sofía Hernández González y Julio Sotelo Morales, “Argumentos para el debate sobre la legalización de la marihuana en México”, Entreciencias, vol. 1, núm.2, diciembre de 2013, pp. 169-176.

 

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Enrique Alduncin Abitia es director general de Alduncin y Asociados desde 1995.

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