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Activismo contra el lingüicidio

¿Por dónde comenzamos?

Yásnaya Aguilar | 31.07.2015
Activismo contra el lingüicidio

La mayoría de las lenguas del mundo está desapareciendo. La mayoría de las lenguas de México está en riesgo de desaparición. La mayoría de las lenguas de Oaxaca está amenazada. Hay cada vez menos hablantes de mixe de Ayutla. Tal vez en unos cien años haya sólo una docena, tal vez. O tal vez podamos hacer algo, frenar el lingüicidio convencidos de que detrás de la muerte de las lenguas existe un proceso violento que convence a los hablantes de utilizar sólo la lengua de prestigio. Las lenguas están muriendo, ¿qué vamos a hacer?

Tal vez estamos muy convencidos. Hay que hacer algo. ¿Por dónde comenzamos para revertir este proceso? He tratado de responderme a esta pregunta muchísimas veces y en la búsqueda de respuestas he explorado, junto con diferentes personas, distintas acciones. En los casos más exitosos, estas acciones fueron simbólicas, significativas para algunos pero en conjunto no han logrado evitar que el número de niños que aprenden mixe de Ayutla como primera lengua siga descendiendo. Me pregunto incluso cómo se puede medir el impacto de nuestras acciones a favor del fortalecimiento y la vitalidad de las lenguas, cómo podemos saber que nuestras acciones tienen un impacto, si no directo, al menos importante, en la tasa de transmisión intergeneracional. Es un asunto bastante complejo y angustiante a veces, dicho sea de paso. El activismo a favor de las lenguas muchas veces ni siquiera garantiza que los propios activistas transmitan su lengua a sus propios hijos. Es un panorama algo desalentador.

En la búsqueda de respuestas, si bien no tengo claridad absoluta, creo que podemos vislumbrar algunas posibilidades; posibilidades a las que se podría dedicar la vida completa. Pienso en tres principales campos de acción:

 

1. Usos y costumbres del Estado mexicano

Si el mayor violador de derechos lingüísticos de los pueblos indígenas es el Estado entonces es urgente que deje de hacerlo. Es necesario trabajar porque el Estado mexicano cambie sus políticas lingüísticas en temas como la administración pública, el sistema de justicia, el educativo y el de salud, además de influir en el aparto jurídico que protege los derechos lingüísticos. La mayor causa de la muerte de las lenguas ha sido el combate abierto que el gobierno ha llevado contra las lenguas indígenas. Trabajos como los que realiza el Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción A.C. se podrían inscribir en este apartado, específicamente en la lucha por los derechos lingüísticos en el sistema de justicia. Las tareas específicas para lograr el obejtivo de cambiar los usos y las costumbres lingüísticas del Estado son inumerables. ¿Cómo le hacemos? Los trabajos son inumerables, hacer planes de incidencia en las políticas públicas, diseñar diagnósticos, materiales de sensibilización, metodologías para atención al público en lenguas indígenas, campañas, cabildeos, entre otras muchísimas tareas en cada espacio en el que el Estado mexicano se relaciona con los hablantes de lenguas distintas al español.

 

2. La sociedad civil hablante de español como lengua materna

Una de las consecuencias del tratamiento del Estado sobre la diversidad de lenguas del país es que la historia que se privilegia desde la educación sea una historia que niega la diversidad. La mayoría de las personas es monolingüe en español y la mayoría aún cree que las lenguas indígenas son más primitivas o de menor valor que el español. La discriminación cotidiana se da en los espacios en los que conviven hablantes de lenguas indígenas y hablantes monolingües del español. Los mejores aliados que pueden tener las lenguas indígenas son los hablantes del español que, involucrados en la situación, se sientan también afectados por las políticas monolingües del Estado y pidan también ellos conocer, disfrutar y aprender de las lenguas que se hablan en el país. El combate a los prejuicios lingüísticos de la sociedad hispanohablante se hace necesario y no hay mejor combate que el disfrute y el conocimiento. En este sentido, personas como el poeta nahua Mardonio Carballo han hecho mucho trabajo de divulgación y sensibilización. Los esfuerzos por dar a conocer la diversidad de lenguas, por alertar sobre la grave situación por la que atraviesan, por reflexionar sobre los prejuicios lingüísticos, por abrir el mundo editorial a la diversidad de tradiciones poéticas, por empujar investigaciones desde las universidades y desde la academia, por luchar para dar mayores espacios para estas lenguas en el mundo digital, por tener mayor presencia de las lenguas en los medios de comunicación y en la creación artística, son sólo algunos de los ejemplos del tipo de trabajo en este espacio de acción. El objetivo principal es hacer que la sociedad hispanohablante haga suyos los reclamos por la construcción de una sociedad multilingüe en el que nadie sea discriminado por razones lingüísticas.

 

3. Las comunidades hablantes de lenguas indígenas

Uno de los aspectos fundamentales en el desarrollo y fortalecimiento de las lenguas es el éxito en la transmisión intergeneracional y la vitalidad de los espacios de uso. Podemos hacer muchas acciones pero, si el número de niños que aprenden alguna de las lenguas indígenas sigue desapareciendo, la lengua seguirá cada vez más amenazada. Podemos hacer muchas acciones pero, si las lenguas indígenas pierden espacios de uso y sólo se utilizan en casa, seguirán debilitándose. Habrá casos en que, ante la existencia de población infantil que hable una lengua indígena, haya que enseñarla de nuevo como segunda lengua. Habrá casos en los que sólo resten menos de diez hablantes y haya que documentar la lengua, lo que queda de ella.

Los esfuerzos por mantener con vida y fortalecer y ampliar los espacios de uso (por ejemplo en la escritura) son tarea de las propias comunidades de hablantes. En mi experiencia, siempre que la preocupación por la vitalidad de la lengua proviene de agentes externos las posibilidades de éxito son inexistentes, a menos que personas de la comunidad se apropien de esta preocupación. Por fortuna, cada vez hay más pueblos y comunidades de habla realizando trabajos para impedir la muerte de sus lenguas. Para garantizar el éxito y respetar el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, es necesario que las preocupaciones por la transmisión de las lenguas provengan desde el interior de los pueblos y de las comunidades de habla y que estén ligados a preocupaciones más amplias que derivan de existir como pueblos indígenas en las circunstancias actuales.

Sin embargo, la necesidad de este motor interno en cada comunidad de habla no quiere decir que no se necesiten aliados que nos ayuden en este proceso. La elaboración de metodologías de diagnóstico de vitalidad lingüística, las asesorías en la implementación de nidos de lenguas, el desarrollo de cursos de lenguas indígenas como segundas lenguas, el diseño de material didáctico y material de consulta, la asesoría para el desarrollo de la cultura escrita pueden ser sólo algunas de las tareas útiles que ayuden a las comunidades que han comenzado un proceso de fortalecimiento de su lengua.

 

Estos tres campos de acción aquí enunciados no son los únicos. Además, las personas que de alguna manera estamos preocupados por el lingüicidio realizamos actividades que pueden impactar en más de un campo de acción que están casi siempre entreverados. Una acción contundente de cara a las políticas lingüísticas del Estado puede repercutuir en la percepción que la sociedad hispanoparlante tiene sobre las lenguas indígenas y, a su vez, en las acciones y preocupaciones de las comunidades de hablantes. Estos campos de accion están entrelazados: si desarrollo un software para un curso de mixe como segunda lengua, éste bien puede servir para enseñar a la nueva generación de niños mixes que ya no la aprendieron como lengua materna o para hispanohablantes en la Ciudad de México que tengan interés en aprender mixe o para jueces del registro civil que atienden a población mixehablante. Como puede verse, esta misma acción puede ser útil en los tres grandes campos al mismo tiempo.

La mayoría de los activistas a favor de la diversidad lingüística hace un poco de todo y eso permite que podamos tener un panorama amplio de la situación, pero se corre el riesgo de diluir la potencia de las acciones. Es bueno tenerlo claro para tratar de crear una estrategia conjunta. Es necesario platicar, intecambiar experiencias y tal vez planear un camino que pueda ser más eficaz. Como resulta evidente, a cada tarea o a cada campo de acción se puede dedicar la vida completa.

Me restan muchas preguntas aún sobre el activismo lingüístico, sin embargo, de algo sí estoy segura: ninguna lengua se salva sola del silencio, las lenguas se salvan, siempre, en comunidad. ¿Y tú en qué campo eliges sembrar?

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Foto: Flickr.com/ “Elysium” by Sundaram Ramaswamy

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