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Lo que sí podemos hacerMi Valedor: cultura desde las calles

Paula García | 01.08.2017
Lo que sí podemos hacer: Mi Valedor: cultura desde las calles

La primera vez que escuché sobre las revistas callejeras fue hace ocho años cuando vivía en Barcelona. María, una de mis mejores amigas, que estudiaba en Londres, vino a visitarme y me trajo un ejemplar de The Big Issue. Me platicó de esta iniciativa que generaba un modelo de autoempleo y reinserción para los homeless de Inglaterra, dignificándolos y visibilizándolos en una sociedad que generalmente prefería no voltear a verlos. Emocionada, María me preguntó: “¿No estaría increíble llevar este proyecto al df?”. Y yo pensé: claro, son proyectos como éstos los que necesita el país, pero ¿por dónde empezarías a crear algo así?

El proyecto de Mi Valedor empezó a cocinarse en el 2013 cuando María, que regresaba de Inglaterra, reunió a Ana, Regina, Delphine, Mariana y a mí, y nos propuso ponernos las pilas y comenzar hacer un plan para armar una revista callejera en nuestra ciudad.

Ninguna tenía formación editorial, ni mucho menos de trabajo social. Anduvimos un año y medio investigando, formando la arquitectura editorial que tendría la revista y aprendiendo sobre la problemática callejera en México. Durante este proceso, el apoyo de la Red Internacional de Periódicos Callejeros —hoy presente en más de 110 ciudades en todo el mundo— fue fundamental. Para poder sacar la revista lanzamos una campaña en Fondeadora, una plataforma de crowdfunding. Cumplimos la meta y emprendimos el vuelo: imprimimos el número cero en marzo de 2015.

Mi Valedor, como revista callejera, funciona así: nos acercamos a ofrecer la chamba a personas que se encuentran en situación de calle o en riesgo de caer en ella. Los entrevistamos en la oficina, y son capacitados para la venta de la revista. Reciben cinco ejemplares sin costo, y los acompañamos a vender ese mismo día. La revista es vendida en 20 pesos, y después de esas primeras revistas, los vendedores pueden regresar a comprar más ejemplares en cinco pesos y seguir vendiendo a su propio ritmo; al final cada quien es su propio jefe.

Además del ingreso directo que obtienen al vender la revista, los valedores participan en las actividades que ofrecemos en el Centro Creativo, que en realidad es la banqueta afuera de nuestra oficina. Cada semana se imparten ahí talleres de fotografía, cuento, dibujo, teatro, yoga y carpintería; también hemos ofrecido sesiones de finanzas personales, ahorro, salud e higiene. Y ahora hasta se hace un programa de radio —La Voz de la Calle—, conducido por los propios valedores.

La revista es bimestral, monográfica, coleccionable y está compuesta principalmente de fotografías, con momentos literarios. El contenido se inspira en la Ciudad de México y busca ser una oda al surrealismo que se vive en las calles de la capital. Mi Valedor se crea entre fotógrafos, ilustradores y escritores consolidados como también emergentes. Gran parte del contenido lo hacemos en Mi Valedor y a través de los talleres los valedores y las valedoras se involucran cada vez más aportando textos y fotografías. En agosto imprimiremos un número creado y editado por ellos.

El proceso ha sido largo y retador, pero muy enriquecedor. La situación de calle en nuestro país es un tema complejo y hay que abordarla desde muchos frentes. Al principio pensábamos: ¡Claro, van a llegar miles! ¡Con una oferta así de buena seguramente serán miles de valedores! Nos dimos cuenta que la problemática tenía un fondo mucho más complejo y que primero teníamos que demostrar que no estábamos haciendo sólo promesas. Muchos desconfiaban de nosotras, y ¿cómo no?, si el sistema en el que vivimos les ha fallado tanto: no creían que un grupo de seis jóvenes inexpertas fueran a rifársela con ellos.

Hoy puedo decir que el impacto que Mi Valedor ha tenido en la vida de los vendedores ha sido notorio. Hemos creado una comunidad de trabajo, un puente de colaboración entre los  vendedores, el equipo y los lectores de la revista. Es gratificante ver casos como el de Francisco y José que desde hace seis meses dejaron de vivir en un albergue y ahora rentan un cuarto; o Alfredo y Leonardo, que ya están pensando en buscar un trabajo más formal; o ver el progreso personal de la valedora Hadassha, quien ha recuperado las ganas de seguir luchando para salir de la calle y de la depresión.

Cuando recuerdo mi vida en Barcelona extraño la libertad que sentía cuando caminaba en una ciudad donde no importaba si llevaba falda o pantalones, ni la hora en la que tomaba el metro. Sin embargo, ahora experimento otro tipo de libertad: crear un proyecto innovador para México, que en un inicio parecía idealista y romántico.

No ha sido fácil y aún nos falta muchísimo camino por recorrer, pero estoy enamorada de la idea de poder inspirar a otras personas a comenzar empresas sociales; a dejar de pedirle al gobierno que nos solucione todo y responsabilizarnos para construir el México que podemos ser, desde nuestra trinchera. Si somos parte del problema, también podemos ser parte de la solución.

“Mi valedor”, en lenguaje callejero, quiere decir: ‘el que hace valer, el que hace el paro, con quien puedo contar’. Hay que convertirnos en personas con las que México pueda contar. EstePaís

 

Crédito de la imagen: cortesía de "Mi valedor"

 

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PAULA GARCÍA es cofundadora y coordinadora de comunicación y textos en Mi Valedor. Toda la información en: mivaledor.com, Facebook: @mivaledor, Twitter: @MiValedorMX.