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FLM: El cuerpo de Mercutio (Fragmento)

Juan Cabello | 01.01.2018
FLM: El cuerpo de Mercutio (Fragmento)
Con esta obra quise darle más voz a Mercutio, personaje con el que Shakespeare nos muestra que una terrible tragedia  —el injusto asesinato de un joven— puede servir para honrar el paso por esta vida de quienes merecían un mundo que no hemos sido capaces de construir.  JC Escena XIV

Escena XIV

Un cementerio. Romeo intenta abrir el ataúd en el que descansa el cadáver de  su mejor amigo, Mercutio. El espectro de éste intenta detenerlo.

 

ROMEO: ¡Mercutio! ¡Mercutio!

Soy un… nada. Aquí estás tú, tu cuerpo, y debo sacarlo, llevármelo… Hacer algo por ti. Hay una manera de devolverte la vida.

 

MERCUTIO: No, Romeo. Déjame y vete.

 

ROMEO: No. Esto está casi por abrir y…

 

MERCUTIO: Déjame, Romeo. Escúchame y deja eso ahí, ya. No hay manera. ¡No quiero! Se acabó.

 

ROMEO: No, no, no, no. Esto debe poder hacerse.

Romeo saca el cuerpo de Mercutio del ataúd. Silencio.

 

MERCUTIO: Romeo… mi cuerpo. Ahí estoy. Soy. Romeo ¡no! Yo…

¿Cómo llegué aquí, exactamente cómo? No lo creo.

Entonces es esto. Esto. Es… esto.

Pensé que podía vivir más. Sentir más. Si hubiera sabido, corazón, te habría dejado latir con más fuerza y hubiera entregado tus cabalgatas a quienes las causaban.

Recuerdo la mirada de todos cuantos me conocieron. ¿De qué sirve la fascinación cuando se abren las puertas del anonimato perpetuo para engullirme con tan fácil bocanada?

 

ROMEO: Mercutio, amigo, tengo que llevarte…

 

MERCUTIO: No. Éste fui yo. ¿Quién soy ahora? ¿De qué me sirve todo el amor que tuve dentro si se escurre por mi piel? Cae al piso, solo, al piso.

Gota a gota, recuerdos que tuvieron vida.

Sangre que corre.

Un parque.

Pasto.

Deseo aún.

Un olor.

Quería volar.

ROMEO: Tu hogar es el mundo, estas calles, gozar. Me voy. Debo correr para ir con esas brujas.

 

MERCUTIO: No, Romeo. Yo no quiero. Amigo ciego.

Agua. Escurro vida.

Derrotado así.

Una broma.

 

ROMEO: Yo no quería que se derramara sangre, no la tuya, no más en nuestra ciudad.

 

MERCUTIO: Capuleto.

Malditos.

Montesco.

Malditos.

Malditos sean.

 

ROMEO: Mercutio, hay una forma de vivir.

 

MERCUTIO: Adentro.

Desde la herida lo sé.

Desde dentro se sabe.

Otro yo.

Hiede.

¡Ay, vida!

Vuelo al fin.

Aire.

Vuelo sobre el piso al que rindo mi cuerpo.

Comienzo a oler.

Nunca más saludaré al sol.

No son mis pensamientos sino los de alguien más; están empezando a habitar este cuerpo y me hacen saber muerto.

Entrego con generosidad mi cuerpo a los gusanos.

Me hundo en la profundidad de la noche, en el laberinto de los derrocados.

Odio haberte amado, amigo Romeo.

¡Amigo pareces del traidor, del enemigo de toda tu estirpe!

Traición. ¡Traición! ¡Traición hacia mí que me había vuelto de tu misma sangre! ¡Hacía mí ese tipo de traición! ¡Traición pura, la peor! ¿Y por ella?

 

ROMEO: ¡No, Mercutio! ¡No es así! Lo maté. Maté a Tybalt, Mercutio. Y sí, todo por ella, todo, porque…

 

MERCUTIO: Caminas ciego en un bosque silencioso, en tu boca encuentras acaso frutas venenosas que engañan con tremenda seducción y corrompen tu corazón. Te sabe dulce el pus, te pierdes. ¡Pierdes! Que empiece la fiesta, hoy las larvas cenarán bien.

 

ROMEO: Mercutio, yo vine hasta aquí por ti. Necesito que estés listo. Podemos…

 

MERCUTIO: Se acabó. Éste es el lugar al que todos tememos, pero llegamos.

 

ROMEO: No, no, no. Esto es sólo un momento.

 

MERCUTIO: No puedo creer que todo ya fue ayer.

Fui la luna alumbrada por el sol y ese reflejo que iluminó las noches del mundo; pero ahora soy del mundo y de la luna, de la noche. Así es y no hay nada que puedas hacer. La noche cae.

 

ROMEO: Quería hacerlo bien. Cuidar el amor que tengo. No derramar sangre. ¿Ahora cómo salgo de aquí? No hay tiempo, Mercutio. No hay tiempo. Entiende. Es posible, todo es posible. Algo puede hacer esa bruja. Algo debo poder hacer bien por ti. ¿Y este lugar? ¿Cómo salgo? ¡Mercutio! ¿Qué hago?

 

MERCUTIO: Nada, pero muérete.

Muérete también.

Que sobre ti se ensañe la peor de las enfermedades y sufras en poco tiempo todas las dolencias para que te mueras en un lecho de dolor.

Muérete, Romeo. Muere como miserable, no con una, sino con cien maldiciones sobre tu cabeza.

Que el infortunio sea ahora tu compañero.

Que caigas, mientras vivas, en un infierno, y ya muerto sea más cruel tu delirio. Que ya muerto sigas haciéndote daño. Adiós, Romeo. Tus manos están vacías. Adiós.

 

(Romeo sale del cementerio con el cuerpo de Mercutio)

 

¡Ay, vida! ¿Por qué así? No. No quiero irme aún.

¿De qué soy culpable?

Perdón, me muero. Perdón, me muero…

Quiero sentir las cosas más bellas antes de partir.

¡Un poco de fuerza para recordar la felicidad en este cementerio!

¡Romeo, vuelve! ¡Romeo!

Palabras para el viento.

Un baile sólo para mí.

Un abrazo.

Un beso.

Gracias, mundo. Escrito estaba mi destino y la saeta que cruzó por los días de mi existencia, hoy finalmente clava su punta. Dulce golpe.

Vi tanta luz.

Hasta puedo decir que fui feliz, que nada faltó.

Creer.

Vida.

Vida perfecta.

El círculo se cierra.

Mucho adentro.

Mucho afuera.

Me despido. Hablo por la herida que abrieron en mí tantas veces. Misma herida.

Me dreno de todos.

Me dreno de mí.

Nunca más habrá felicidad en este cuerpo.

Nunca más locura ni fiesta.

Sangro. Muero como cualquier ser humano ha muerto.

Comienzo el viaje de toda la humanidad, el viaje del mundo.

Me uno a las filas de la inexistencia. A las olas del olvido.

Sueños sin terminar.

Amor sin comenzar.

Creí. Creí que era especial.

Hice familia. Hice amigos.

Debo celebrar.

Me voy. Termino ahora. Aquí.

Tuvieron un amigo en la Tierra y se llamaba Mercutio.

Ahora tienen un príncipe en algún lugar.

Ahí, en el fondo de una carcajada.

O encuéntrenme en el vino.

Busquen: en la playa.

En una sonrisa.

El amanecer.

Un silencio.

El mar.

Amar.

 

Mercutio se desvanece...

 

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Juan Cabello es actor, dramaturgo, director y productor de teatro. Estudió actuación en CasAzul y en BADA (Oxford, Reino Unido). Ha obtenido diversos reconocimientos por su labor en las artes escénicas y ha participado en montajes y festivales de teatro en México y en otros países. Actualmente es becario de la FLM en el área de dramaturgia.