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POLÍTICA: Voto informado

Ricardo Castro García | 01.02.2018
POLÍTICA: Voto informado

En la era de las redes sociales y otras fuerzas centrífugas, por lo general nos rodeamos de las voces y opiniones que están más cercanas a nuestra manera de sentir y de pensar. Y así olvidamos fácilmente la sensibilidad y los pensamientos de los otros, de quienes no sienten ni piensan como uno mismo. Los distintos muros de Facebook y cronologías de Twitter pocas veces serán como una buena revista o un buen periódico que reflejen el fantástico mosaico de opiniones de una sociedad moderna. Está en riesgo el valioso arte de escuchar lo que no nos gusta, esencial para la vida democrática. A continuación presento un resumen del ejercicio que me propuse: escuchar distintas voces bien informadas sobre los tres principales candidatos —perdón, precandidatos— a la presidencia de la República. Una mirada a distintas maneras de juzgar a los aspirantes. RCG

 

Ricardo Anaya / Por México al Frente

Propuestas generales recientes

• Ingreso básico universal (que todos los ciudadanos reciban una cantidad de dinero mensual por el solo hecho de ser mexicanos).

• Reordenar la política social, eliminar los programas que no funcionan y reducir el número de burócratas.

• Centros de formación de emprendedores para el crecimiento económico.

• Desarticulación de bandas criminales. No sólo detener a los líderes, y que haya policías bien pagadas y profesionales. “Más inteligencia y menos balas”.

• El Frente es una alianza PAN, PRD y MC.

 

“Si consideramos que como mínimo se deben entregar mil 500 pesos mensuales [...] a poco más de 90 millones de ciudadanos mexicanos que son mayores de 18 años, se requeriría entonces una erogación anual de 1.6 billones de pesos, pero si el beneficio se otorga a todos los 132 millones de mexicanos, el costo de una medida como la propuesta se eleva a 2.4 billones de pesos […] Del gasto programable del sector público federal que se contempla gastar en 2018 […] sólo 0.9 billones de pesos se destinan a programas sociales […] Los números no cuadran […] ni reorientando la totalidad del gasto social federal, para destinarlo a este único programa de ingreso básico universal, se dispondrían de menos de la mitad de los recursos requeridos para hacerlo realidad”.

Marco A. Pérez Valtier, “¿Es viable la propuesta del ingreso básico universal que propone Ricardo Anaya del FCM?”, El Financiero, 20 de diciembre de 2017

 

“Para defender su propuesta […] dijo que tres premios Nobel avalaban esta idea, entre ellos Milton Friedman. Esto es falso. Si bien es cierto que Friedman propuso un sistema para atacar de manera directa la pobreza, eso nunca implicó quitar los incentivos al trabajo. Lo que hace Anaya es acomodar las palabras de Friedman como más le conviene. […] El problema es que la propuesta de Anaya busca dar dinero a todos por igual cuando las necesidades no son las mismas […] los ingresos sí importan. Las personas que más ingresos perciben no tienen por qué recibir subsidios del Estado. Para Friedman, el impuesto negativo era una propuesta transitoria para reducir la pobreza, no para “regalar” dinero a todo mundo”.

Armando Regil Velasco, “Desmintiendo a Ricardo Anaya”, El Economista, 29 de noviembre de 2017

 

“Aunque en manos de los anayistas se trate de una propuesta electorera que busca rebasar a Morena por la izquierda, la idea de otorgar una renta básica a todas y todos los ciudadanos por el simple hecho de serlo merece ser discutida con seriedad. […] No deja de extrañar que el partido que Anaya presidió hasta hace unos días votó en contra de la renta básica cuando se discutió en la Constituyente de la Ciudad de México. ¿El argumento? Que se trataba de una medida populista. […] Como ha sido planteada, la propuesta requeriría una enorme reasignación del gasto y su carácter no será redistributivo si no se financia a partir de un régimen fiscal más justo donde se cobre un impuesto a la riqueza, especialmente a las grandes fortunas. Al no planteárselo, la medida no constituye una política para reducir la desigualdad como de forma demagógica se ha querido presentar”.

Hernán Gómez Bruera, “El ingreso básico de Anaya”, El Universal, 15 de diciembre de 2018

 

“A semanas de arrancar la campaña presidencial, Anaya parece haber encontrado en la perenne sospecha de corrupción de los exmandatarios priistas una muy lucrativa estrategia con dos objetivos claros: mantener al PRI a la defensiva y enviar a José Antonio Meade al tercer lugar antes del inicio de la contienda. […] Un elemento adicional se presta para interpretar el interés de Anaya por revivir estos casos. Coincidentemente o no, viajó a los estados en donde se estarían urdiendo los nuevos golpes jurídico-políticos”.

Víctor Hugo Michel, “Más exgobernadores en la mira (la fórmula de Anaya)”, El Financiero, 12 de enero de 2018

 

“[…] numerosos panistas seguramente no coinciden con Anaya, por lo que podrán votar por otro candidato (no necesariamente del PRI)”.

José Antonio Crespo, “La lucha por el voto útil”, El Universal, 22 de enero de 2018

 

“Ricardo Anaya tiene un trabajo parecido al de Meade. No exactamente lograr que su agrupación política lo apoye, sino lograr que esa agrupación exista. Aunque el Frente pudo registrarse, eso no significa que todos los militantes y simpatizantes del PAN, PRD y MC acepten la idea. Las giras de Anaya parecen tener ese carácter didáctico: explicar y convencer a los simpatizantes de grupos muy diferentes de la conveniencia de la alianza. Por razón obvia, parte del proceso implica criticar al gobierno en turno y al PRI, porque el enemigo externo es la base de la cohesión interna. Anaya criticará absolutamente todo”.

Macario Schettino, “Precampañas”, El Financiero, 8 de enero de 2018

 

“Quieran o no, el candidato Anaya ha nacido en la época de las fake news y de las verdades alternativas. Es, en definitiva, hijo de la era Trump y el aspirante más fresco y joven que se presenta a estos comicios para sentarse en la silla del águila. Sin embargo, Anaya ha destruido casi todo: entregó la herencia del PAN, descalificó a los dos presidentes de su partido que ha tenido la democracia mexicana y entregó a los demás partidos puestos clave a cambio de ser el elegido y el hombre que puede conectar con los millennials”.

Antonio Navalón, “México, año cero”, El País, 7 de enero de 2018

 

“[…] los equipos de Meade y Anaya deberían hacer un examen profundamente autocrítico para preguntarse por qué no están generando el interés al que seguramente aspiran”.

Enrique Quintana, “AMLO despierta más interés: Google”, El Financiero, 23 de enero de 2018

 

“El hecho de que Ricardo Anaya y José Antonio Meade estén en empate técnico en el segundo lugar es una mala noticia para el candidato de la coalición Por México al Frente. […] Ricardo Anaya trae problemas al interior de su partido por la forma en que se hizo de la candidatura presidencial, y ésa es una de las razones por las cuales no levanta”.

Pablo Hiriart, “Ojo, el que no despega es Anaya”, El Financiero, 23 de enero de 2018

“[…] tanto el PAN como el PRI perdieron las justificaciones con las que tomaron el poder y con ellas, la credulidad de los gobernados en ellos; ni Ricardo Anaya y menos José Antonio Meade se ven capaces de identificarse con las creencias y sentimientos de la sociedad. Estamos, nada menos, que ante la declinación y necesario reemplazo de la clase política que desde el PRI y el PAN ha ejercido el poder del gobierno durante más de 80 años”.

Guillermo Knochenhauer, “Pierde credibilidad la élite”, El Financiero, 18 de enero de 2018

 

“Ricardo Anaya ya no es el ‘niño maravilla’ de Acción Nacional. Es el que se quita de encima a quien le estorba; es quien dejó al calderonismo en la inanición. Anaya es el que siempre gana. Anaya es un político de temer. […] Después de dirigir su partido, Anaya —a quien sus detractores tachan de pragmático, inescrupuloso y despiadado— encabeza Por México al Frente, ya supera al candidato priista en algunas mediciones”.

María Scherer Ibarra, “El joven maravilla es un político de temer”, El Financiero, 15 de diciembre de 2018

 

“Los panistas de hoy, encabezados por Ricardo Anaya, renunciaron a la identidad del partido, que era el verdadero capital del PAN […] Pasó por encima del [PAN] para aumentar sus probabilidades, como si no supiera que uno de los objetivos de Meade es sustraer a los panistas de una organización semidestruida, y sumarlos a su candidatura. Esta estrategia tiene más probabilidades de éxito que el frentismo de Anaya”.

Soledad Loaeza, “Estas ruinas que ves...”, La Jornada, 14 de diciembre de 2017

“Se impuso la astucia y la ambición del expresidente del PAN, dispuesto a aniquilar a su partido para quedarse con una candidatura presidencial […] Apoyado en sus aliados externos, [Anaya] suspendió los derechos de los militantes, proscribió la competencia interna, arrinconó a los adversarios, se hizo a sí mismo candidato. Acción Nacional sucumbió a una dictadura. Eso fue la administración de Anaya: un régimen de excepción que concentró todo el poder en una persona negando los derechos ordinarios de los militantes panistas […] Anaya y sus promotores se llenan la boca con la palabra democracia pero no se atreven a practicarla. Nunca estuvieron dispuestos a correr el riesgo de perder. Es decir, nunca creyeron en la vía democrática […] Antes del secuestro de Anaya, el PAN era uno de los pocos territorios del debate intenso, público y, en general razonado. Ese partido murió ayer”.

Jesús Silva-Herzog Márquez, “Lamento por el PAN”, Reforma, 11 de diciembre de 2017

 

“Los partidos políticos no tienen vida eterna. Responden a realidades políticas específicas, que cambian o desaparecen […] Acción Nacional nació para enfrentar el cardenismo, se convirtió en pilar de la modernización del país desde inicios de los noventa, y ahora asume ese reto junto con la izquierda. El PRI, que definió el siglo xx como decíamos antes, intentó modernizarse asociándose con el PAN, pero su tradición autoritaria y discrecional lo han puesto al borde de la derrota en 2018. […] Ricardo Anaya inició su travesía por la cuerda floja: ganarle el discurso social a López Obrador, y el de la modernización a Meade.

Macario Schettino “Cambio sin riesgo”, El Financiero, 11 de diciembre de 2017

 

 

Andrés Manuel López Obrador / Juntos Haremos Historia

Propuestas generales recientes

• 10 acciones para atender la crisis de violencia. Entre otras, creación de una Guardia Nacional integrando todas las corporaciones policiacas y militares; amnistía: “si es necesario se van a otorgar amnistías... porque tenemos que reconciliarnos, tenemos que parar la guerra”; y “contratar a todos los jóvenes como aprendices… becarios sí, sicarios no”. Ver en: .

• Turismo: 10 propuestas con compromisos para el turismo y su relación con la política social, la educación y la salud. Ubicar la Secretaría de Turismo en Chetumal.

• Uno de sus ejes discursivos es el combate a la corrupción (no ha especificado cómo) acompañado de una política de austeridad, eliminando privilegios en el ejercicio del gobierno (y pensiones a los expresidentes).

• Alianza con el Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social. Incorporación a su causa de políticos de otros partidos, como Cuahtémoc Blanco, Gabriela Cuevas, Manuel Espino, René Fujiwara Montelongo y Greg Sánchez (este último, también pastor evangélico, locutor, cantante y alguna vez detenido por lavado de dinero).

 

“[…] de buenas a primeras, parece una buena idea […] sólo es posible amnistiar a quienes han sido juzgados, sentenciados, y están cumpliendo una condena, es decir, que la amnistía supone una actuación previa del sistema de procuración de justicia. […] significaría abrir una discusión para cambiar radicalmente la política de seguridad —y la relación con Estados Unidos”.

Fernando Escalante, “Amnistía”, Milenio, 13 de diciembre de 2017

 

Nosotros no somos curas para perdonar y los delitos no se exculpan por capricho personal o cálculo electoral. Mi crítica es a la “amnistía anticipada” a corruptos que ofrece AMLO. Si promovemos una Fiscalía que sirva es para no proteger a nadie, incluso a los nuestros.

Fernando Belaunzarán, 25 enero de 2018, vía @ferbelaunzaran

 

“Uno de los tres candidatos no necesita precampaña porque lleva ya más de una década en esto. […] lo que está haciendo es anunciar desde hoy medidas que normalmente se toman pocos días antes de tomar posesión. Debe pensar que con ellas va cimentando la idea de que su triunfo es inevitable”.

Macario Schettino, “Debilidad e impunidad”, El Financiero, 11 de enero de 2018

 

“AMLO sigue marcando agenda con propuestas, contradicciones y desdichos.”

José Antonio Crespo, “La lucha por el voto útil”, El Universal, 22 de enero de 2018

 

“Verlo [a AMLO] ahora flanqueado por la ultraizquierda y la ultraderecha es la perfecta representación de su coherencia. Sí: López Obrador es coherente al presentar como sus aliados a los partidos más antagónicos de nuestro escenario porque está convencido de que en él (y sólo él) encarna una virtud que todo lo concilia. […] Las ideologías son irrelevantes; los programas partidistas no cuentan. Lo que en verdad importa para el fundador de Morena es la fuente de la política”.

Jesús Silva-Hérzog Márquez, “El faro de la moralidad”, Reforma, 18 de diciembre de 2017

“El pragmatismo mostrado por AMLO, para dar cabida a un partido [el pes] al que había puesto en la lista de los indeseables, parece contrastar con la rigidez y terquedad mostrados en 2006. Pareciera que ahora la consigna es ganar, sin importar con quién se junte […] siempre y cuando le traiga votos”.

Enrique Quintana, “AMLO, contrastes entre 2006 y 2018”, El Financiero, 19 diciembre de 2017

 

“Mucho cambió Andrés Manuel López Obrador de la campaña presidencial de 2006 a la de 2018. Aquel dogmático, fundamentalista y puritano al grado del absurdo está en el baúl de los recuerdos, y ha dado paso a un pragmatismo que le está dando frutos concretos. López Obrador se ha salido del castillo de la pureza en el que se escondía y finalmente, como son normalmente los políticos, se está ensuciando las manos. Alianzas impensables son ahora realidad, y acercamientos con viejos adversarios y enemigos son parte de su estrategia de sumar a todos los inconformes con su entorno y sus realidades inmediatas, que están viendo en él una esperanza de cambio, y, que nadie se engañe, de revanchismo. La nueva actitud de López Obrador es dinamita pura contra sus oponentes”.

Raymundo Riva Palacio, “El nuevo Andrés Manuel”, El Financiero, 24 de enero de 2018

 

“Una pregunta es si Andrés Manuel cometerá nuevamente los errores del 2006 […]  hasta ahora veo a un candidato más maduro. Las posiciones que presenta son más moderadas que en el pasado. El tabasqueño, por ejemplo, rechazó por ‘populista’ la propuesta de un ingreso mínimo garantizado que Anaya ha asumido como propia. Su iniciativa de amnistía a criminales y otras, sin embargo, han generado fuertes cuestionamientos. […] Ante las acusaciones de recibir apoyo de ‘los rusos’, por ejemplo, responde que se ha convertido en Andrés Manuelóvich. El humor es la vacuna perfecta ante los cuestionamientos inevitables de una campaña presidencial. Andrés lo ha entendido en este tercer intento.

Sergio Sarmiento, “Andrés Manue-lovich”, Reforma, 30 enero de 2018

 

“En la carpa de AMLO hay función todos los días. No para. […] Los asiduos a ese circo están más que molestos, francamente enojados, pues los han ido haciendo para atrás, les han quitado sus sillas porque hay nuevos invitados a la función”.

Juan Ignacio Zavala, “El circo en la oposición”, El Financiero, 24 de enero de 2018

 

“[…] seguramente muchos perredistas votarán por Morena en la pista presidencial. Pero tampoco es seguro que AMLO consiga todos los votos de su alianza”.

José Antonio Crespo, “La lucha por el voto útil”, El Universal, 22 de enero de 2018

 

“El resultado que arroja este instrumento [Google trends] hasta el día de ayer es que Andrés Manuel López Obrador está haciendo una precampaña que genera más interés que sus contrincantes”.

Enrique Quintana, “AMLO despierta más interés: Google”, El Financiero, 23 de enero de 2018

 

“‘Para unir al país y gobernar en armonía, estaría dispuesto a perdonar y fumar la pipa de la paz con Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto entre otros políticos incluyendo algunos empresarios’. La unidad nacional es una idea fascista [...] ¿Quién define la ‘unidad’? ¿Acaso se propone comprimir, reprimir o suprimir diferencias y libertades para lograrla? Las sociedades, por definición, son plurales. Un país, que puede incluir muchas naciones, tiene una sola argamasa para lograr el amarre institucional: la ley. Nadie puede tener en sus manos los elementos de la ‘unidad’ final, pues no existe. Quien lo pretenda niega ser parte de la diversidad, quiere situarse por encima de ella, ser sobrehumano […] Lo más grave es el perdón.  […] El perdón es la antidemocracia, te perdono dicen los sacerdotes, pero, quién desea un sacerdote como presidente. El perdón es una decisión personalísima sin explicación pública”.

Federico Reyes Heroles, “De perdones y demonios”, Excélsior, 30 de enero de 2018

 

“Como Peña Nieto, López Obrador le atribuye enormes poderes a la coordinación entre dependencias. Como Peña Nieto, se inclina por el mando único. Como Peña Nieto (entre 2012 y 2016), quiere apostarle a la prevención social del delito. Como Peña Nieto, parece desconfiar de las policías, prefiriendo alternativas de corte más militar. Sorprende el tono peñanietista del discurso del principal opositor del gobierno. […] En resumen, lo anunciado por López Obrador me deja con la sospecha de que no ha pensado mucho en el tema de seguridad, no le interesa demasiado y, por ahora, no planea grandes cambios. Cada quien dirá si eso es bueno o malo”.

Alejandro Hope, “AMLO y la seguridad: algunos apuntes”, El Universal, 5 de enero de 2018

 

“La propuesta de López Obrador para combatir el crimen se resume en la siguiente frase: ‘lo primero va a ser el desarrollo, el empleo y el bienestar para enfrentar el problema de la inseguridad y de la violencia’. El fondo de esta tesis es que los pobres delinquen por el hecho de ser pobres. […] el meollo de la tesis es completamente falso: ni todos los pobres cometen crímenes ni todos los criminales son pobres”.

Jaime Sánchez Susarrey, “AMLO, Propuesta confusa y difusa”, El Financiero, 9 de enero de 2018

 

“[según el artículo de Frada Ghatis] ‘si López Obrador gana, Putin tendrá una razón más para mostrar una sonrisa de satisfacción propia. [...] La decisión depende de los mexicanos [...] Pero ahora tienen que hacerlo con el perturbador conocimiento de que su destino está siendo influenciado no sólo por los políticos de su vecino cercano en el norte, sino también por la proximidad digital de la brigada cibernética rusa’. […] Se trata de The Washington Post [...] ¿Se negará el ine a investigar la posibilidad de que el gobierno ruso intente intervenir en las elecciones mexicanas de julio próximo? El asunto está dejando de ser novelesco”.

Hugo García Michel, “Desde Rusia con furor”, Milenio, 13 de enero de 2018

 

“El costo de las principales promesas de campaña de López Obrador que pone en su libro 2018. La salida es de un billón 20 mil 400 millones de pesos. [...] Sus promesas (becas, apoyos a la población, obras) tendrían un costo de 550 mil millones de pesos. Sin embargo, ahí no contabiliza la reconfiguración de tres refinerías y la construcción de dos, una en Campeche y otra en Tabasco. Ése, el de construir dos refinerías, es el peor disparate de todos”.

Pablo Hiriart, “Las promesas de AMLO cuestan $1,020,400,000,000.00”, El Financiero, 8 de febrero de 2017

 

 

José Antonio Meade / Todos por México

Propuestas generales recientes

• Cinco Propuestas para combatir la inseguridad, entre otras incautar dinero, bienes y armas del crimen organizado, homologar leyes estatales y federales para perseguir delitos con más eficacia, mejorar la información estratégica y fortalecer los cuerpos policiacos. “Pegarle a la delincuencia donde más le duele”. El fortalecimiento del Seguro Popular y apoyo a la prevención de enfermedades.

• La firma de un pacto para la transformación de la CDMX que incluye la creación de más líneas de metro y redes de comunicación.

• Créditos a la palabra para mujeres emprendedoras; incorporar a los trabajadores domésticos al sistema de seguridad social.

• Acuerdo básico para acabar con la impunidad, que entre otras cosas apoya la autonomía del Ministerio Público Federal.

 

“La decisión del presidente Peña Nieto de escoger a José Antonio Meade como candidato del PRI buscó postular al aspirante con mejor reputación de honorabilidad entre sus colaboradores […] Ni siquiera Meade, sin embargo, podrá salir indemne de las acusaciones de corrupción que se han dirigido a gobernadores y funcionarios del PRI […] La debilidad del PRI en las encuestas de opinión es claramente producto de la reputación de corrupción que han acumulado los gobiernos surgidos de ese partido […] El problema de la corrupción […] se ha convertido en uno de los temas fundamentales de esta campaña. Es un lastre que está afectando fundamentalmente a un partido, al PRI”.

Sergio Sarmiento, “La represalia”, Reforma, 10 enero de 2018

 

“El experimento del PRI de elegir a un candidato […] que no es miembro del partido ha producido una situación paradójica. Meade, un hombre que durante 11 años ha ocupado cargos como el de secretario de Energía y de Hacienda con Felipe Calderón, y secretario de Relaciones Exteriores, Desarrollo Social y otra vez Hacienda con Enrique Peña Nieto, representa el conocimiento del Estado. El problema es que eso resulta difícil que sume cuando lo que está en juego no es elegir a un hombre dentro de las reglas de un Estado, sino la supervivencia del mismo, y cuando todo apunta a que la clave de las elecciones estará en manos de los que deben elegir entre una revolución en el vacío o un cambio pactado”.

Antonio Navalón, “México, año cero”, El País, 7 de enero de 2018

 

“[…] muchos priistas desencantados podrían votar por alguien más, sobre todo si su partido no remonta el tercer sitio (como sucedió en 2006). […] Es probable que la incorporación de Javier Lozano a la campaña de Meade responda no sólo a la gran amistad entre ambos, sino para enviar un mensaje a los calderonistas y panistas desencantados de por dónde habría que votar útil. Aunque lejos de ayudar, le podría perjudicar […]”.

José Antonio Crespo, “La lucha por el voto útil”, El Universal, 22 de enero de 2018

 

“Lo anterior [crisis de seguridad, corrupción y crecimiento estancado] ayuda a entender la escasa intención de voto para el candidato del PRI, José Antonio Meade, quien, en la mayoría de las encuestas, se encuentra por debajo de 20%. […] Sin embargo, hay algunas diferencias [las elecciones del 2000] que pueden obrar a su favor. La primera es una mayor fragmentación del voto. […] La mayor diferencia es la voluntad del actual gobierno de usar todos los recursos de la maquinaria del PRI y del gobierno para ganar”.

Carlos Elizondo Meyer-Serra, “El 2000 y ahora”, Excelsior, 18 de enero de 2018

 

“Colosio es la voz priista más cercana al proyecto de Meade. Si se apropia de su discurso, será arropado más auténticamente por el PRI que si busca mantener una postura independiente. Inspirado en Colosio, quizás el jet pueda finalmente despegar”.

Antonio Ocaranza Fernández, “Meade debe inspirarse en Colosio”, El Financiero, 18 de enero de 2018

 

“[Al respecto del campo] Es un documento escueto, con afirmaciones generales en las que difícilmente alguien podría estar en contra. […] El grave problema del documento es que no desarrolla un compromiso de cómo estos buenos deseos se llevarán a cabo, dado que ya tuvieron seis años para lograrlo y no lo hicieron”.

Isabel Cruz, “Coalición PRI- PVEM-NA: ¿qué propone para el campo?”, El Financiero, 23 de enero de 2018

 

“Es un facilismo esa lectura de las encuestas de que Meade ‘no prende’ porque no sube de la manera que (ni en el más maravilloso de sus sueños) habría subido alguien que hace dos meses no era conocido ni por el 0.5 por ciento de los mexicanos. […] La lectura es al revés: Meade es el único candidato que crece. Por eso AMLO y Anaya atacan a quien va en tercer lugar, porque saben que será el primero, a más tardar en abril o mayo. ¿Qué lógica tendría, pues, atacar al tercer lugar?”.

Rubén Cortés, “El ardid de que Meade no prende”, 27 de enero de 2018

 

Meade hizo un respetuoso llamado […] para que […] terminen de integrar el Sistema Nacional Anticorrupción. […] Esta propuesta incorpora seis compromisos concretos: El nombramiento de los magistrados administrativos de las salas especializadas en la materia, aprobar la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, homologar la legislación sobre ministerios públicos locales, nombrar a los fiscales General y Anticorrupción con criterios de Estado, aprobar la nueva legislación sobre contrataciones públicas y nombrar al nuevo auditor Superior de la Federación”.

Arturo Zamora, “Meade, un proyecto para México”, Excelsior, 23 de enero de 2018

 

“[…] es cierto que la corrupción no es monopolio del PRI, pero, siendo el partido en el poder, concentra toda la rabia en una consigna: que se vayan. Amén que los excesos que se han visto este sexenio no tienen precedente. Y eso sin contar la posibilidad que durante la campaña se ventilen más actos de corrupción. El hecho es que el PRI y el gobierno de Peña Nieto son una pesada losa”.

Jaime Sánchez Susarrey, “El laberinto de Meade”, El Financiero, 23 de enero de 2018

 

“[…] la designación del próximo presidente, sigue demostrando que la democracia les da urticaria a los partidos políticos en este país. No se vislumbra, ni por equivocación, alguna disidencia a la opinión y decisión del gran elector priista, sino al contrario. […] los dos partidos [PRI y Morena] son iguales, aunque los candidatos no lo sean. José Antonio Meade es un hombre con una gran preparación técnica y según ha trascendido, no tiene mancha que le vincule con escándalos de corrupción.”

Carlos Javier González, “Meade, AMLO y Anaya: Réquiem por la democracia”, El Financiero, 29 de noviembre de 2017

 

“[…] el aparato priista, sus dirigentes y estructura de control electoral estarán obligados a disociar un discurso crítico de Meade sobre estos temas, en relación al funcionamiento de la propia institución […] Sólo un Meade más ciudadano y menos identificado con el PRI podrá sumar aquella parte del voto que necesita para ganar”.

Ezra Shabot, “Meade y el PRI”, El Financiero, 18 de enero de 2018

 

“[…] [Meade] tampoco puede deslindarse de lo hecho en los últimos seis años. Como canciller y secretario de Hacienda fue miembro del gabinete de seguridad. En la shcp, tuvo a su cargo el Servicio de Administración Tributaria y la Unidad de Inteligencia Financiera. […] ¿Qué alternativa queda? Hablar de puro lugar común. […] Entiendo que esto es apenas un primer esbozo de una propuesta. Pero, aun así, tanta generalidad y tanto cliché sugieren que, en esta campaña, la del candidato que presume experiencia y capacidad, no hay ideas ni ganas de entrarle al tema”.

Alejandro Hope, “Meade y la seguridad”, El Universal, 24 de enero de 2018

 

“José Antonio Meade confirma la aridez conceptual y la falta de pasión de las campañas presidenciales. […] Ha sido el único aspirante […] que habla con cierta regularidad del ‘reto de las armas’. […]  Remata el argumento prometiendo una ‘política de control en materia de armas’ que haga ‘más eficiente el combate’ a esa amenaza. El asunto es tan prioritario, y ha estado tan olvidado, que uno esperaría que trascendieran las generalidades. En lugar de profundizar para diferenciarse, Meade se achica al guardar silencio sobre el papel jugado por los Estados Unidos”.

Sergio Aguayo, “Meade y las armas”, Reforma, 24 de enero de 2018

 

En otro mitin criticó a Andrés Manuel López Obrador porque tardó 14 años en acabar la carrera. Pues en qué país creerá que vive. Y qué habrá pensado de Vicente Fox, que fue su jefe y quien se tituló en 1999, sólo 34 años después de haber dejado la Ibero.

Salvador Camarena, “No entiendo a Meade”, El Financiero, 24 de enero de 2018

 

Quizá Meade no sea el rockstar que ella tiene en mente, pero es un profesional adecuado. Lo digo. Se me vienen a la memoria dos casos. Ante el desastre financiero producto de su gestión, López Portillo tuvo que inclinarse por Miguel de la Madrid. Con su frialdad comenzó a reordenar las finanzas públicas. López Portillo prefería a otros más cercanos, pero acertó en la designación. […] Todos sabemos por qué y cómo llegó Ernesto Zedillo a la presidencia. El catalogado de frío burócrata que competía contra el muy atractivo Fernández de Cevallos y Cuauhtémoc Cárdenas ganó la elección en pocas semanas con casi el 49% de los votos. […] Zedillo terminó su gestión con un 72% de aprobación.

Federico Reyes Heroles, “Líder”, Excélsior, 5 de diciembre de 2017 

 

 

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Ricardo Castro García ha trabajado como profesor, editor, escritor y corrector en instancias privadas y gubernamentales, y vendió discos en el Tianguis del Chopo. Actualmente cursa el doctorado en El Colegio de México. Cuenta con publicaciones a cargo de la UNAM, la Universidad de São Paulo, la Universidad de Navarra y El Colegio de México.