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ECONOMÍA:  La otra puerta a la productividad

Enrique Perret Erhard y Roberto Velasco Álvarez | 01.02.2018
ECONOMÍA:  La otra puerta a la productividad

I. No hemos puesto atención a los detalles y menos a la paja en nuestros propios ojos

Hasta mediados del año 2015, México contaba con un millón 193 mil 155 inmigrantes (personas no nacidas en México) habitando en nuestro territorio, es decir, tan sólo 0.94%; ni siquiera el 1% de los más de 127 millones de habitantes registrados hasta ese año. ¿Es esto poco o mucho? Pues bien, esta cifra coloca a nuestro país en la posición 157 de los países con más inmigrantes residentes (con datos de la ONU). Es decir, estamos entre el 20% de los países menos diversos.

Como comparación, el 2.62% de la población de Chile es inmigrante (posición 115), 12.1% de la de Francia (posición 52), 14.49% de la de Estados Unidos (EU) (posición 39) y 29.39% de la de Suiza (posición 20).

En algunas ciudades globales, ésta tasa es aún más alta, como se puede ver en algunos ejemplos que admiramos por su rica cultura, diversidad, apertura al mundo, productividad e innovación: el 62% de la población de Bruselas, Bélgica, nació en el extranjero; el 46% de la población de Toronto, Canadá; el 39% de Sídney, Australia; el 38% en el caso de Singapur; el 37% de Londres, Reino Unido; y el 21% de Chicago, EU, entre otras (con datos de la Organización Internacional para las Migraciones [IOM, por sus siglas en inglés] para 2015).

Según cifras del INEGI, hasta el año 2010 (censo poblacional), la población inmigrante en México por entidad federativa se distribuye como vemos en la Gráfica 1.

 

 

Tijuana es la ciudad con mayor número de inmigrantes, más de 80 mil personas residen en esta ciudad sin haber nacido en nuestro país, es decir, el 5% de su población (con datos de la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI). Podemos imaginar fácilmente la razón al tratarse de una ciudad fronteriza. Algunas personas podrían pensar que la Ciudad de México es la más cosmopolita y, por ende, la que tiene mayor número y porcentaje de extranjeros residentes, pero no es así: tan sólo el 0.9% de su población nació en el extranjero.

 

II. Lo que estamos perdiendo

Diversos estudios muestran que existe una correlación entre inmigración y emprendedurismo, lo que se traduce en mayor innovación y productividad. Por ejemplo, Peter Vandor y Nikoulaus Franke (2016) señalan que los inmigrantes en EU son sumamente propensos a convertirse en pequeños empresarios, fundadores de empresas de tecnología y fundadores de startups con estrategias de crecimiento agresivo. Existen múltiples explicaciones de este fenómeno, la que ofrecen Vandor y Franke pone la experiencia intercultural al centro: la movilidad internacional ayuda a desarrollar habilidades y conocimientos que aumentan la capacidad de generar e implementar ideas empresariales.

En la misma línea de ideas, construimos un sencillo modelo de regresión lineal entre la posición que ocupa cada uno de los 127 países analizados en el Global Innovation Index 2017 (GII) y la que ocupan en un índice de países con más inmigrantes que construimos con datos de la ONU. Nuestro modelo explica alrededor del 31% de la variación en el ranking (R cuadrada ajustada) y encuentra una correlación entre las posiciones que los países ocupan en ambas listas. Es decir, entre más inmigrantes, más innovación. Naturalmente, esta regresión lineal está basada en un número limitado de observaciones, sin embargo, nuestros resultados coinciden con lo planteado por Vandor y Franke. Como referencia, México se encuentra en el lugar 58 del GII (comparativo de 127 países), por debajo de Chile que se encuentra en la posición 46 (ver Gráfica 2).

 

 

Hausmann, Obach y Santos (2017) analizaron el fenómeno de la migración desde otra perspectiva: su impacto en los trabajadores locales. Estos autores aplicaron técnicas econométricas para evaluar la difusión de conocimiento de los inmigrantes en las zonas económicas especiales en Panamá. Sus resultados apuntan a que en los lugares con mayor número de inmigrantes, la productividad de los trabajadores locales aumentó como resultado del flujo de conocimiento. Esto resalta otra ventaja importante de la inmigración: la transferencia de “know-how” productivo que viaja directamente en los cerebros de los inmigrantes.

A pesar de la penetración de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, gran parte del flujo de conocimiento se hace de manera presencial. Esta hipótesis fue puesta a prueba por Dany Bahar y Hillel Rapoport (2016), quienes encontraron que un incremento del 10% en la inmigración de personas de países exportadores de un producto determinado está correlacionado con un aumento del 2% en la probabilidad de que el país al que inmigraron empiece a exportar ese bien en la próxima década. Es decir, los migrantes transportaron directamente su know-how productivo. Bahar y Rapoport ponen como ejemplo un pequeño pueblo en el Cabo Occidental de Sudáfrica, fundado por exiliados franceses durante el reino de Luis xiv y que es hoy reconocido como una de las principales regiones vitivinícolas de dicho país.

Más aún, en un estudio sobre inmigrantes de segunda generación (hijos de inmigrantes nacidos en EU), Farley y Alba (2002) encontraron que las tasas de autoempleo —es decir, emprendedurismo— se mantuvieron estables entre generaciones. Esto pone de manifiesto que las ganancias económicas que trae la movilidad internacional no se limitan a las actividades productivas que realizan directamente los inmigrantes, sino que se extienden a sus hijos. Las comunidades empresariales judía, libanesa y española en México son muestras de estos fenómenos.

El exilio republicano español en México, llegado a nuestro país en las décadas de los treinta y cuarenta del siglo xx, es un ejemplo importante. El Colegio de México (Colmex) y el Fondo de Cultura Económica (FCE) son en gran medida herederos de la Casa de España, creada durante el gobierno de Lázaro Cárdenas con ayuda de intelectuales españoles asilados. La creación del Centro Nacional de Investigación y Docencia Económica (CIDE) fue impulsada por Trinidad Martínez Tarragó, nacida en Barcelona y llegada a México también como asilada. Las aportaciones de la diáspora española no se limitan al ámbito académico, sino que han creado importantes empresas en nuestro país, como Bimbo, Modelo y Aurrerá (ahora convertida en Walmex).

Incluso en el caso de expatriados con menor grado de habilidades técnicas, algunos académicos han encontrado beneficios económicos de la inmigración (Jaumotte, et al., 2017). Esto quiere decir que no solamente la movilidad profesional tiene un impacto positivo, sino también aquella que se da por otros motivos, como puede ser la búsqueda de asilo o, simplemente, de mejor calidad de vida.

Entre el 9 de noviembre de 2012 (fecha en que entró en vigor el Reglamento de la Ley de Migración) y el 22 de agosto de 2017, se iniciaron 180 mil 924 trámites de autorización de visa por oferta de empleo en México, de los cuales 143 mil 219 fueron resueltos de manera aprobatoria. Esto contrasta, por ejemplo, con las 667 mil 397 visas H1B que fueron otorgadas a extranjeros por los EU entre los años 2013 y 2016 (con cifras del Departamento de Estado de los EU). Es decir, México otorgó un promedio de 37 mil 800 visas de trabajo por año frente a un promedio anual de 166 mil 843 en EU (4.41 a 1) (ver Gráfica 3). Cabe aclarar que, en el caso de los EU, H1B es tan sólo una de las categorías en las que se emiten visas de trabajo.

 

 

III. La diversidad como fuente de desarrollo económico y social

En una dinámica de grupo, liderada por el economista e inmigrante venezolano Ricardo Hausmann, en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de Harvard, se pidió que en grupos de ocho personas se construyeran palabras a partir de un conjunto de vocales y sílabas que habían sido asignadas a cada grupo. El número de letras variaba de mesa en mesa, así como la combinación de vocales y sílabas. Cada grupo representaba un país, Argentina logró crear cinco palabras; Alemania, ocho; y EU, 12. Lo que el ejercicio pretendió fue dar pie a reflexionar sobre la diversidad en el know-how de las personas (letras) que conforman una sociedad, y las capacidades de los países de crear y producir a partir de ellas. Entre más diversa una sociedad, más productiva. Ésta es la base del famoso Atlas de Complejidad Económica de Harvard y del mit (Hausmann e Hidalgo, et al., 2014).

Para fortalecer nuestra productividad y competitividad necesitamos atraer talento internacional y eso lo tenemos que entender y abrazar. No todas las soluciones están dentro de los límites de nuestro país. En un libro publicado recientemente sobre la historia del código o know-how (The Code Economy: A Forty-Thousand Year History), Philip Auerswald explica el impacto de distintos fenómenos en la generación y difusión de conocimiento productivo. Entre otros, se encuentran la invención de las ciudades y la migración. Un caso paradigmático que señala Auerswald es el de los relojeros hugonotes que huyeron de Francia hacia Suiza por una persecución religiosa. La llegada de este gremio no sólo es parte de una de las tradiciones más icónicas de ese país, sino que ha dejado siglos de derrama económica.

 

IV. ¿Qué podemos hacer?

Entre las dificultades para inmigrar a México encontramos el desconocimiento de empleadores respecto de los procedimientos de contratación de extranjeros y otorgamiento de visas, así como del registro ante el Instituto Nacional de Migración (INM). Entre ambos trámites, un proceso de contratación y otorgamiento de visa puede prolongarse durante meses. Asimismo, la limitación de contratación de 10% de extranjeros establecida en el artículo 7 de la Ley Federal del Trabajo, disposición especialmente problemática para empresas de tecnologías de la información y computación. Más aún, México no tiene un programa de visas de trabajo para estudiantes ni políticas de atracción de talento migrante.

Para el caso de quienes simplemente desean reubicarse en México o ya habitan en nuestro territorio, también son un obstáculo los múltiples requisitos existentes para las visas de residencia permanente y temporal. Según The 2016 Migration Governance Index (The Economist Intelligence Unit o The EIU) entre otros obstáculos para la inmigración a México, también se encuentran los costos para la validación de estudios académicos previos, que pueden disminuir el acceso para familias de menores recursos.

Asimismo, diversos medios, The Economist entre ellos, han dado cuenta de la posibilidad de tener mayor apertura en los procesos de asilo político en México, como sucedió en el siglo pasado. México, por ejemplo, es hoy destino para venezolanos que huyen de la crisis política, social y económica que se vive en Venezuela, así como para cubanos —los cuales ocupan el primer lugar en solicitudes de visas de trabajo entre noviembre de 2012 y agosto de 2017, con más de 31 mil solicitudes— y personas de muchas otras nacionalidades. El gran reto es lograr una integración social y económica exitosa. Si bien nuestro país ha mejorado gradualmente en todos estos rubros en los últimos años, aún queda mucho por hacer y, sobre todo, muchos beneficios que obtener de una mayor apertura a la movilidad internacional.  EP

 

Bibliografía:

Auerswald, Philip E., The Code Economy: A Forty-Thousand Year History. New York: Oxford University Press, 2017.

Bahar, D. y H. Rapoport, “Migration, knowledge Diffusion and the Comparative Advantage of Nations”, en The Royal Economic Society’s Economic Journal, julio de 2016.

Cornell University, INSEAD, y WIPO, The Global Innovation Index 2017. Innovation Feeding the World, Ithaca, Fontainebleau, y Ginebra, 2017.

Farley, Reynolds y Richard Alba. “The New Second Generation in the United States” International Migration Review, vol. 36, núm. 3, 2002, pp. 669-701.

Hausmann, Ricardo, César A. Hidalgo, et al. The Atlas of Economic Complexity: Mapping Paths to Prosperity, Cambridge, Mass, MIT Press, 2014.

Hausmann, Ricardo, Juan Obach, y Miguel Angel Santos, Special Economic Zones in Panama: Technology Spillovers from a Labor Market Perspective, 2016. Consultable en: .

Jaumotte, Florence, Ksenia Koloskova, y Sweta C. Saxena, “Immigration and economic prosperity”, Vox CERP’s Policy Portal, 12 de enero de 2017. Recuperado de , el 28 de agosto de 2017.

The Economist, “Mexico becomes a destination for migrants”, 27 de Julio de 2017. Recuperado de , el 29 de agosto de 2017. 

The Economist Intelligence Unit, Measuring Well-Governed Migration: The 2016 Migration Governance Index, The Economist Intelligence Unit, Londres, 2016.

Vandor, Peter y Nikolaus Franke, See Paris and… Found a Business? The Impact of Cross-Cultural Experience on Opportunity Recognition Capabilities, Journal of Business Venturing, vol. 31, núm. 4, julio de 2016, pp. 388-407. Consultable en:  .

 

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Enrique Perret Erhard es director regional para Norteamérica en ProMéxico. Roberto Velasco Álvarez es coordinador de estrategia y políticas públicas para la dirección de Norteamérica en ProMéxico y maestro en políticas públicas por la Universidad de Chicago.