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Monitoreo de la elección presidencial 2018:  encuesta de encuestas (Parte II) 

(Segunda parte, del 17 de marzo al 18 de abril de 2018)  

Enrique Alduncin Abitia | 01.05.2018
Monitoreo de la elección presidencial 2018:  encuesta de encuestas (Parte II) 
En el número de abril se publicó la primera parte de “Encuesta de encuestas”. En esta segunda entrega se presentan los resultados de las encuestas desde el inicio de 2018 hasta el 18 de abril, con especial énfasis en el último mes y medio, lapso en que el número de encuestas por mes se cuadruplica; en una quincena se presenta el doble que en enero. Ello muestra mayor demanda e interés de los ciudadanos por información sobre las elecciones que definirán no sólo a las personas que tomarán decisiones de gran trascendencia el próximo sexenio, sino el derrotero y el rumbo que en los próximos años seguirá México, el décimo país más poblado del mundo, con casi 130 millones de habitantes (ONU), y la decimoquinta potencia económica con un PIB de 1.14 billones de dólares (Banco Mundial).

Intención de voto efectivo promedio mensual. Avances y retrocesos

Para enero y febrero los promedios son mensuales, y se registran cinco y nueve encuestas, respectivamente. A partir de marzo hay más encuestas y las dividimos en quincenas o dos periodos de magnitud aproximada. Para el intervalo del 1 al 17 de marzo se cuenta con seis encuestas; del 18 al 31 de marzo, con 10, y del 1 al 18 de abril, con nueve, es decir que en una quincena se presenta el doble de encuestas que en enero. Con el objetivo de observar las tendencias y los avances o retrocesos en la intención de voto efectivo para cada uno de los candidatos, se calculan los promedios mensuales y la diferencia de las mediciones entre el final y el principio del periodo de referencia, en términos absolutos (puntos porcentuales) y relativos (porcentajes) (ver Cuadro 1 y Gráficas 1, 2 y 3).

  • Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El líder muestra un crecimiento ininterrumpido del 1 de enero al 18 de abril, periodo en el cual se registra un avance en intención de voto promedio de 36.7% a 43.8%, incremento de 7.1 pp (puntos porcentuales) y avance porcentual de 19.5%.
  • Ricardo Anaya. En segundo lugar, en este periodo declina de 27.6% a 26.1%, decremento de -1.5 pp y retroceso de 5.6%. Obtiene su máximo en febre­ro con intención de voto de 28.8%, y su mínimo en la primera quincena de marzo con 25.9%.
  • José Antonio Meade. En tercer sitio, en este lapso sufre un decremento de -5.6 pp y de -17.6%, desciende de 25.9% a 21.4%. Logra su punto más alto en enero, con 25.9%, y su mínimo en la primera quincena de marzo con 20.6%.
  • Margarita Zavala. En cuarto lugar, en ese periodo aumenta de 5.6% a 8.1%, incremento de 2.5 pp y avance de 44%. Al igual que amlo, sólo observa crecimiento, coincide su mínimo con el inicio y su máximo con el último dato.
  • Jaime Rodríguez. En quinto sitio, incrementa su intención de voto de 1.4% a 2.1%, diferencia de 0.7 pp, avance de 54.8%. Se observa su máximo en la primera quincena de marzo, con 3%, y su mínimo en la segunda del mismo mes.

 

 

Diferencias entre los principales candidatos 

  • AMLO / Ricardo Anaya. La brecha entre el puntero y el segundo lugar se amplifica con el paso del tiempo. En enero fue de 9.1 pp, y en la primera quincena de abril de 17.7 pp. Incremento de 8.6 pp, esto es 95.3%, casi se duplicó.
  • AMLO / José Antonio Meade. Esta diferencia también se ha ensanchado: subió de 10.7 pp a 22.4 pp. Avance en tres meses y medio de 11.7 pp, más del doble (109%).
  • Ricardo Anaya / José Antonio Meade. La diferencia entre el candidato de la alianza “Por México al Frente” y el abanderado de la coalición del pri-pvem-panal, “Todos por México”, al inicio era de tan sólo 1.7 pp. En los primeros meses creció, observándose su distancia máxima en la segunda quincena de marzo con 7.1 pp. En la primera quincena de abril declinó, registrando 4.7 pp. El incremento en todo el periodo de enero al 18 de abril registra 3 pp, un incremento porcentual de 184%. Los intervalos de confianza respecto a la media de las intenciones de voto se intersectan, porque se define el límite superior como el promedio más dos veces el margen de error, y el inferior como el promedio menos dos veces el margen de error. Se concluye que continúa la lucha por el segundo sitio, hasta que la diferencia entre los contendientes sea superior a seis puntos porcentuales (ver Cuadro 2 y Gráfica 4).

 

Evaluación de las encuestas

La elaboración de encuestas es un proceso aleatorio y siempre tendrá un margen de error que depende de la variación o dispersión de los datos respecto a su promedio. Dos medidas de ésta son el rango o diferencia entre el valor máximo y el mínimo y, más importante desde el punto de vista estadístico, la desviación estándar (de). Ésta se emplea para definir los intervalos de confianza, se suma o se resta al valor promedio, y los datos que queden dentro de este intervalo con una desviación estándar tendrán una probabilidad de ser correctos de 65% con un nivel de confianza de 95%. Cuando el intervalo se elabora con más menos dos desviaciones estándar respecto al promedio, la probabilidad de certeza es de 95% con el mismo nivel de confianza (ver Cuadros 3 y 4). A continuación se comentan las encuestas que parecería que favorecen a cada candidato (color naranja en el Cuadro 3), y cuáles le restan puntos (color amarillo). 

  • AMLO. Se puede considerar que tres encuestas lo favorecen en el periodo considerado. Éstas son Revista 32 (intención de voto 52.5%), Gii 360 (52.4%) y Reforma (48%). Ninguna encuesta le resta puntos.
  • Ricardo Anaya. Seis encuestas lo ubican fuera de la cota superior del intervalo de confianza de una desviación estándar, de modo que pueden considerarse de baja probabilidad, resultado del proceso aleatorio y no necesariamente por interés: Massive Caller 31%, 31.9% y 31.3%; Parametría 31.8%; gea-isa 31.9% y Mendoza Blanco 33.3%. Fuera de la cota del límite inferior se tiene a: Revista 32, que al mismo tiempo favorece a amlo (52.5% y 18.7%) y sdp Noticias 20.6% y 21.1%. En las mismas mediciones se ubica a Meade arriba con 25.7% y 26.8%; se puede pensar que se perjudicó a Anaya para favorecer a Meade y ubicar a este último en segundo sitio para evitar el voto útil.
  • José Antonio Meade. Se ubica arriba de la cota superior del intervalo de confianza: 24 Horas 28%, gea-isa 27.8%, El Heraldo 29.8%, sdp Noticias 26.8%, y Conteo sc 29.4%. Debajo de la cota del límite inferior están las siguientes: Massive Caller 16.7%, 16.3% y 17.4%, en las que se favorece a Anaya con 31%, 30.4% y 31.9%, aunque puede ser producto de las probabilidades. Parametría 17%, Efekto tv 17.3%. Gii 360 estima el valor mínimo en 15.9%, fuera de dos veces la desviación estándar. Hay fundamentos para pensar en un sesgo inducido perjudicial en la estimación de intención de voto para Meade.
  • Margarita Zavala. Alcanza su valor máximo en la encuesta de Parametría con 14.9% y el mínimo en la de gea-isa con 1.4%, cifra inferior a más de dos veces la de. Podría pensarse que se favoreció a Anaya (31.9%) a costa de subestimar la intención de voto de Zavala.
  • Jaime Rodríguez. Máximo en encuesta de Parametría 5.3% y mínimo en la de Mendoza Blanco 0.7%.

 

 

Guerra de encuestas. Propaganda política con encuestas

La lucha por el poder, aun en las democracias, se convierte en una guerra en donde pareciera que todo se vale. En México, hace tres décadas, con el surgimiento de una incipiente democracia aparecen también las encuestas como un instrumento de las campañas políticas para conocer tendencias y opiniones de los ciudadanos por parte de los estrategas, mercadólogos, asesores y políticos. Los electores desean estar bien informados, y a esta demanda responden los medios masivos, principalmente los periódicos, la radio y la televisión. Pronto se realizan debates sobre si las encuestas influyen o no en la intención de voto, si algunas son propaganda y están o no “cuchareadas” o arregladas a modo, si las metodologías y los procedimientos para realizarlas son científicos, correctos y adecuados, o no lo son, entre muchas otras cuestiones. Asimismo, comienzan a ser empleadas como parte de la propaganda política. A continuación se presentan y comentan varias piezas de propaganda basada en encuestas que se crean con aciertos y desaciertos, verdades y mentiras, manipulación, distorsión e invenciones, diseños caseros y profesionales, todas piezas de artillería en la guerra de encuestas de las campañas de los candidatos a presidente del 2000, año en que por primera vez el pri pierde el poder desde su nacimiento en 1929. También en la campaña de 2000 se crean muchas de las prácticas comunes que, mejoradas, perfeccionadas y aumentadas continúan hoy en día, como se podrá ver en los siguientes ejemplos.

 

Labastida gana el debate

Al día siguiente del debate en el que sufre una debacle el candidato priista, aparece a plana completa una inserción pagada que a todas luces había sido preparada antes de éste. A nadie se le ocurre parar una mentira que sólo produce una fuerte disonancia entre los ciudadanos. “En cuatro encuestas telefónicas, Labastida gana a Fox y Cárdenas”. El texto es breve y directo, no hace referencia al pri, sólo a que gana su candidato. Se presentan gráficas con los resultados del debate que se atribuyen a cuatro empresas: Technomanagement, Consultores del Golfo, Ceprosepp y Quantum. En todas ellas Labastida vence a sus dos rivales; en dos, Cárdenas ocupa el segundo sitio, y en otras dos, Fox. La ventaja del priista sobre Fox varía de 25 a 5.7 pp; la ventaja sobre Cárdenas va de 11.8 a 2.6 puntos. No se presenta ninguna vitrina metodológica. Las empresas no son conocidas y después se prueba que no existen o se crearon específicamente para hacer propaganda con encuestas inventadas, su intención fue contrarrestar encuestas reales con información adversa, pero se subestima a los adversarios y a los electores. Es un desplegado profesional bien hecho pero basado en información inexistente; se trata de engañar con mentiras a la ciudadanía.

 

Sobre encuestas. Fox miente 

El 8 de mayo de 2000, aparece una inserción pagada de página completa, con menos de 60 palabras, en donde se reitera tres veces que Fox miente y que mintió a los mexicanos. La mentira es su declaración: “Está quedando claro que las encuestas nos marcan al frente en esta elección presidencial […]”. Se informa que en realidad Labastida va delante de Fox en 24 de 26 encuestas y que en promedio todas éstas “arrojan una preferencia efectiva de 45.8% para Francisco Labastida, 37.2% para Vicente Fox y 14.9% para Cuauhtémoc Cárdenas”. El título es contundente: “Fox miente”. Es un ataque directo. La propaganda está bien lograda, pero no es directamente el pri o su candidato quien ataca; es la Fundación Colosio la que tira la piedra. No obstante, nadie firma el desplegado. La información es verídica pero se manipula y distorsiona; lo importante no es el número de encuestas que encabeza un candidato, sino las tendencias, y la de Labastida es declinante en esos cuatro meses, de diciembre de 1999 a abril de 2000, su intención de voto baja de 47.1% a 42.2%, y, sin embargo, no deja de ser el líder, pero la tendencia es de deterioro constante. En efecto, en el mes de mayo cae a 35.8%, deja de ser puntero en la carrera presidencial y no vuelve a levantarse. Tampoco demuestra que Fox mienta. Este tipo de propaganda se vuelve a utilizar por el pri cuando ya eran 48 encuestas, y todavía la mayoría mostraba a Labastida como líder. La falacia del argumento es similar a la de un corredor que puede ocupar el primer lugar toda la carrera, pero que en el último tramo es rebasado y pierde.

 

Corre la voz de que ya ganó Fox

El 16 de junio de 2000 se publica en los diarios nacionales una inserción pagada de página completa, de menos de 100 palabras, con una gráfica de barras sencilla que informa que Fox tiene una intención de voto de 40.5% y Labastida de 34.6%, Cárdenas de 20.3% y otros de 4.6%. Se proporciona una tabla con la evolución de las tendencias en seis encuestas, de diciembre de 1999 a junio de 2000, así como una vitrina metodológica, y se informa que se trata de una encuesta nacional de Alduncin y Asociados. Es una pieza de propaganda impecable y profesional, breve y directa; emplea los lemas de campaña de la Alianza por el Cambio y muestra cómo se debe votar. El título constituye otro acierto de sólo seis palabras: “Corre la voz: ya ganó Fox”. La información es verídica y no se manipula.

 

Alianza por México: Comisión Nacional de Promoción y Defensa del Voto

El 23 de junio de 2000 la Alianza por México publica en página completa una encuesta de su Centro Nacional de Informática Electoral donde la victoria es para Cárdenas con 36%, en segundo lugar Fox con 32%, y en tercero Labastida con 27.8%; otros obtienen 4.2%. Un largo texto explica la metodología y presenta los resultados de 21 mil 300 entrevistas, pero su marco de muestreo consta de 31 mil 860, o sea que presenta un ejercicio con el 67% del levantamiento; no hay un intento de ponderar o hacer una inferencia para salvar los distritos no cubiertos, y tampoco se menciona esta obvia deficiencia. Se presentan dos gráficas, una nacional, simple, de barras, y otra compleja con los resultados por entidad federativa. La responsable de la publicación es Martha Delia Gastélum Valenzuela. No hay trazas de un diseño profesional, tanto el sondeo como la propaganda fueron hechos en casa. El ejercicio no tiene credibilidad y manipula información, si no es que la inventa; se le atribuye a Cárdenas más del doble de votos de los que obtuvo menos de 10 días después. La intención es contrarrestar el voto, haciendo que parezca que Cárdenas todavía está en la lucha y que hay un triple empate que favorece ligeramente al candidato del prd y su alianza. El objetivo es evitar el voto útil del que se empieza a hablar. Esta estrategia se articula también con otras encuestas. Fue el caso de la serie de Daniel Lund, de Mund y Asociados, quien trabajó para el partido del Sol Azteca. Su última encuesta publicada, como las previas en Dallas Morning News, presenta un empate entre Labastida y Fox con 37% y 36%, respectivamente, y enseguida Cárdenas con 27%. Ésta fue la medición más alejada de los resultados finales junto con las priistas de Pearson-Greenberg y Nielsen-Milenio. En este contexto destaca la calidad moral y profesional de José Barberán, encuestador de Cuauhtémoc Cárdenas, quien tenía resultados similares a los de Alduncin y Asociados y a los de la elección. Pepe nunca avaló encuestas espurias y prefirió mantenerse discretamente a la sombra informando sobre la verdad a su jefe.

 

La prostitución de las encuestas 

El 20 de junio de 2000, en Mexicali, Francisco Labastida declara que no se puede dejar el país en manos de cualquier “irresponsable o loco”, en alusión a Vicente Fox. Asegura que alcanzará la meta de establecer una distancia de 10 puntos de diferencia con el guanajuatense, o sea de cuatro millones de votos. Los miembros del dream team muestran tranquilidad, porque, dicen, en las últimas encuestas se reafirma la ventaja, pero la inquietud es por ampliarla para no dar margen a manifestaciones de inconformidad. Para disipar dudas, Jorge Alcocer, exsubsecretario de Gobernación y asesor de confianza de Labastida y de Marcos Bucio, coordinador de comunicación de la campaña del pri, descalifican la última encuesta realizada por Alduncin y Asociados, publicada el 15 de junio de 2000, en donde se coloca a Fox arriba de Labastida con seis puntos de diferencia. Invalidan el ejercicio y aseguran que fue hecho por encargo de Acción Nacional y su candidato, como parte de su estrategia para “desorientar” a la ciudadanía en la recta final del proceso electoral.

El equipo de Labastida reparte a los reporteros copias de la encuesta de Alduncin, publicada en varios medios, con una leyenda escrita a mano en la parte superior: “La prostitución de las encuestas”. Según los priistas, el documento de ocho páginas “es de la autoría de Amparo Espinosa Rugarcía, hija de uno de los panistas más prominentes, Manuel Espinosa Yglesias, a cuya memoria dedica el texto”. El ejercicio fue calificado por los priistas como un hecho que afecta la “civilidad política a la ética y al mismo proceso porque es parte de la estrategia foxista de desorientar”. Jorge Alcocer señala que dicha encuesta es “anómala y poco confiable”, pues se trata de un “ejercicio de propaganda más que de un estudio de opinión” (José Gil Olmos, La Jornada, 21 de junio de 2000). El periodista refleja la desesperación del equipo priista y a lo que fue capaz de llegar.

Sólo es necesario corregir algunas inexactitudes referentes a que Amparo Espinosa no es la autora del informe sino la patrocinadora, así como que don Manuel Espinosa Yglesias, su papá, nunca fue panista. También es falsa la alusión a que el estudio fue encargado por Acción Nacional; fue una iniciativa personal de ella. EP

 

 

 

 

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Enrique Alduncin Abitia es director general de Alduncin y Asociados y de Profesionales en Estudios de Mercado y Cultura.

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