youtube pinterest twitter facebook

Captura genuina o pactada: ¿qué opinan los mexicanos de la reciente captura del "Chapo"?

Olivia Ríos | 25.01.2016

A partir de la reciente captura de “El Chapo” Guzmán el pasado 8 de enero, los medios de comunicación han estado plagados de notas al respecto. Desde los mensajes con tono romántico que le enviaba a la actriz Kate del Castillo hasta las camisas que usaba el capo han sido noticia, sin embargo, ¿es un tema que realmente nos importe a los mexicanos? ¿es un hecho que siquiera consideremos veraz?

Desde mediados del año pasado, el periódico Reforma reportaba cómo la popularidad de Peña Nieto estaba a la baja de una manera que no habíamos visto en más de 12 años, con una aprobación presidencial de 34%. A pesar de haber iniciado su mandato con un porcentaje de aprobación de 78%, los crímenes y la percepción de corrupción durante su administración hicieron que el presidente alcanzara una cifra que ni Calderón, con la lucha contra el narco —que aumentó gravemente la violencia en el país—, ni Fox, con los múltiples sinsentidos que su vocero tenía que aclarar, alcanzaron.

El descubrimiento de la Casa Blanca de “La Gaviota” (a quien no se ha investigado tan exhaustivamente como a Kate del Castillo), el caso de Ayotzinapa, y la fuga de “El Chapo” han sido de las causas que más malestar han causado entre la población. Estos casos han dejado ver a un gobierno incapaz o sin voluntad de asegurar los derechos de la ciudadanía. Peña Nieto no ha sido el único afectado, los márgenes de aprobación para los mandatarios en los tres niveles de gobierno también experimentan una caída.

En una encuesta realizada a ciudadanos de diferentes niveles económicos, educativos y sociales les preguntamos qué pensaban de la reciente captura de “El Chapo”. Les consultamos si les importaba, si les aportaba algún beneficio que hiciera digno que el gobierno invirtiera tantos recursos en su captura (bajo la premisa de que no fue un acto pactado) y finalizamos preguntando quién tenía más poder en México —donde el dinero en muchas ocasiones compra la justicia y sus leyes. Las respuestas respaldan las encuestas de aprobación, pues ninguno de los entrevistados creyó que la captura fuera un acto genuino de derecho, la respuesta más común fue que se trata de un distractor frente a la situación económica y social de México, la repuesta menos pesimista fue que era una captura genuina pero premeditada, realizada en el momento político en que más le beneficiaba al gobierno.

La desconfianza de la población es comprensible, basta recordar el montaje de la captura de Florence Cassez, que el gobierno del entonces presiente Calderón recreó para filmarlo, pagándoselo a Televisa. Otro aspecto importante de las respuestas es el reflejo de una población más crítica y más consciente, que cada vez más exige de sus gobernantes cuentas claras, el cumplimiento de la ley y resultados tangibles que beneficien a sus poblaciones.

Más de este autor