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Factofilia: ¿Cuál es el futuro de la industria del libro en México?  

Germán Petersen Cortés | 01.06.2016

El reporte Entertainment & Media Outlook México 2015-2019 de PricewaterhouseCoopers México ofrece un panorama de la situación actual de la industria del libro en el país así como perspectivas hacia el futuro.

Del reporte se desprende que esta industria enfrenta cuatro problemas básicos: enorme dependencia del presupuesto público, costos a la alza, caída de puntos de venta al menudeo, y un mercado dominado por unos cuantos oferentes con los cuales intentan competir muchas pequeñas editoriales.

Siete de cada diez libros que se producen en México los imprime una sola institución pública, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), lo cual muestra la importancia del presupuesto gubernamental en la industria.

Los costos de producir libros se han incrementado en México, sobre todo los del papel y en menor medida de edición y producción. Quizá la necesidad de reducir los demás costos, entre otros factores, produjo una tendencia más: el cierre de puntos de venta. A decir del Entertainment & Media Outlook México 2015-2019, la cantidad de librerías en México ha caído 30% de 2000 a la fecha. Hoy, solo hay mil 200 puntos de venta en todo el país, es decir, aproximadamente uno por cada 100 mil personas.

Finalmente, están las deficientes condiciones de competencia en el mercado: 12 casas editoriales, de las 229 que hay en el país, concentran más de la mitad de los ingresos de la industria, y los ingresos restantes están “pulverizados” entre todas las demás.

En el corto y mediano plazos, la industria del libro podría pasar por una situación complicada ante la contracción del gasto público. Si se redujera el presupuesto público para libros, las editoriales tendrían que depender mucho más del gasto de particulares. Si este gasto no llegara a compensar la caída de la erogación gubernamental, la industria enfrentaría serios riesgos.

No obstante, aun cuando se incrementara la demanda privada, lo cual es probable, según el propio reporte, las deficiencias competitivas del mercado —especialmente el que haya pocos puntos de venta y apenas un puñado de oferentes relevantes— podrían tener un efecto sobre los precios, a la alza.

Ante este panorama, es una noticia positiva para la cultura y la educación en México que la industria del libro se esté abriendo nuevos horizontes. En particular, se espera que el libro electrónico le dé nuevos bríos. El reporte estima que el consumo de estos crecerá a una tasa compuesta anual de 38% entre 2014 y 2019, lo cual podría detonar un proceso de “destrucción creativa” en este mercado y otros conexos. 

 

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Germán Petersen Cortés  es coordinador del programa de investigación en métricas de corrupción de Transparencia Mexicana.