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f,l,m.: Auroras boreales o Nos vemos en Alaska (fragmentos)

Valeria Edith Loera Gutiérrez | 01.03.2017
f,l,m.: Auroras boreales o Nos vemos en Alaska (fragmentos)

A Diana. Porque ella quería

hablar del amor

 

MORADO: ¿Dónde se siente el amor?

AZUL: En la panza.

MORADO: No.

AZUL: En las rodillas.

MORADO: No.

AZUL: En los ojos.

MORADO: No.

AZUL: En el dedo pequeño del pie.

MORADO: No.

AZUL: Entre las piernas.

MORADO: ¿Dónde?

AZUL: Tú sabes, ahí en el you know.

MORADO: No, no, no. El amor se siente en primero de primaria. En primero de primaria, mi compañero de pupitre es el Calabaza. Su nombre real es… es…

ANARANJADO: Alberto.

MORADO: ¿Cómo se llamaba?

ANARANJADO: Me llamo Alberto.

MORADO: Antonio.

ANARANJADO: ¡Alberto!

MORADO: ¡Alberto!, se llama Alberto. Pero nadie le dice así, ni los profesores. El Calabaza tiene un secreto que sólo yo sé. Al Calabaza le gusta comerse el resistol líquido, el de la vaquita. El Calabaza es el único que se junta conmigo en el recreo y me envía mensajes secretos en avioncitos de papel. En tercero de primaria…

AZUL: ¿Por qué te brincaste a tercero?

MORADO: No sé, qué importa, me acordé. Bueno, en tercero de primaria, Yahaira se roba el cuaderno del Calabaza, donde escribe nuestros nombres, los encierra en un corazón y lo muestra al resto de la clase. Yo estoy tan avergonzada que nunca más vuelvo a hablarle al Calabaza.

AZUL: La vergüenza se siente en tercero de primaria.

[…]

MORADO: Uno. Dos. Tres.

AZUL: ¿Qué haces?

MORADO: Cuento. Cuatro. Cinco…

AZUL: ¿Cuánto tiempo se necesita para enamorarse de una persona?

MORADO: …Trece segundos y medio. Fue el tiempo que me tomó enamorarme de Mario. Lo miré y lo amé. Amé el mechón de su cabello, amé su sonrisita nerviosa, amé su nariz y amé sus lunares. Y entonces trece segundos y medio se convierten en más de siete meses de pensar en él, de inventar historias en mi mente. Pienso que todos lo hacemos alguna vez, sé que no soy la única. Me imagino momentos que jamás hemos vivido. Como la primera vez que me besó, la primera pelea, el día que decidimos vivir en unión libre porque no creemos en el matrimonio o cuando acordamos no tener hijos, pero sí que tendríamos un gato llamado Beppo.

AZUL: ¿Por qué Beppo?

MORADO: Porque a él le gusta Borges.

AZUL: ¿Y?

MORADO: A Borges le regalaron un gato llamado Pepo, pero ése era un nombre horrible, entonces se lo cambió por Beppo, como el personaje de Byron. El gato no se dio cuenta y siguió con su vida como si nada.

AZUL: ¿A ti te gusta Borges?

MORADO: No. Yo soy más tipo Sabines.

 

“Me dueles. Mansamente,

insoportablemente me dueles…”

 

AZUL: ¿Cuánto tiempo se necesita para olvidar a alguien?

MORADO: Un año.

AZUL: Debería ser al revés.

MORADO: ¿Qué?

AZUL: Enamorarse en un año y curarse en trece segundos y medio. Podrías intentarlo si quisieras.

MORADO: ¿Cómo?

AZUL: ¿Qué haces cuando tienes el corazón roto?

MORADO: Lloro.

AZUL: Podemos llorar durante trece segundos y medio y ver qué pasa.

Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis.

Siete. Ocho. Nueve. Diez. Once. Doce. Trece segundos y medio.

AZUL: ¿Ya lo superaste?

MORADO: No.

AZUL: Bueno, el intento se hizo.

MORADO: Me pregunto si él pensará en mí al menos una vez. No, yo sé que no.

[…]

AZUL: ¿Dónde está el amor?

MORADO: En Tijuana.

AZUL: ¿A qué se parece el amor?

MORADO: A los ojos de mi perro cuando me ve llegar.

AZUL: ¿Cuál es el mejor mes para estar enamorado?

MORADO: Noviembre.

AZUL: ¿De qué color es el amor?

MORADO: Verde.

AZUL: ¿A qué huele?

MORADO: A Navidad en casa de mi abuela.

AZUL: ¿Y a qué sabe?

MORADO: A vainilla.

AZUL: ¿Cómo se siente el amor?

MORADO: Como una montaña rusa.

AZUL: ¿Cuánto mide el amor?

MORADO: 9.6

[…]

MORADO: ¿Qué falta?

AZUL: Despedirnos.

MORADO: No me gustan las despedidas.

AZUL: Entonces no nos despedimos. Hagamos una promesa. Nos veremos luego.

MORADO: ¿Lo prometes?

AZUL: Estaremos juntas.

MORADO: De nuevo.

Nos vemos en Alaska

 

 

Rutinas de media noche

 

Una cama. En ella, una pareja que ojalá discutiera, pero ni eso… ni eso…

ÉL: ¿Me odias?

ELLA: No tengo motivos para hacerlo.

ÉL: ¿Me amas?

ELLA: No tengo motivos para hacerlo.

ÉL: Si no sientes nada, ¿por qué estás conmigo?

ELLA: Sí siento, a veces siento.

ÉL: ¿Qué sientes?

ELLA: Siento… que mi corazón se ha acostumbrado a ti.

ÉL: ¿Me engañaste?

ELLA: No. Nunca se presentó la oportunidad.

ÉL: ¿Y si se presentara?

ELLA: ¿Qué?

ÉL: La oportunidad. ¿Si se presentara?

ELLA: No sé, supongo que sí. (Pausa) Y tú, ¿me has engañado?

ÉL: No. Tampoco se me dio la oportunidad.

ELLA: Ah.

ÉL: ¿No me vas a preguntar si yo lo haría?

ELLA: No me importa.

ÉL: ¿Por qué sigues aquí?

ELLA: Ya te dije, me acostumbré a ti. (Pausa) ¿Quieres que me vaya?

ÉL: No lo sé. Sería bueno, sólo para variar.

ELLA: Entonces me voy.

ÉL: Si quieres. ¿Quieres?

ELLA: Quizás… Sería bueno, para variar.

ÉL: ¿Te ayudo a empacar?

ELLA: Si quieres. ¿Quieres?

ÉL: Me da igual.

ELLA: Me voy.

ÉL: Adiós.

ELLA: ¿Me vas a extrañar?

ÉL: No, ¿y tú?

ELLA: No.

 

ELLA sale con su maleta. Silencio de diez segundos. Llaman a la puerta. ÉL abre, es ELLA.

 

ÉL: Creí que te ibas.

ELLA: No puedo. Mi corazón se ha acostumbrado a ti.

 

Lento, muy lento y rutinario… OSCURO.

 

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VALERIA EDITH LOERA GUTIÉRREZ es licenciada en Teatro por la Universidad Autónoma de Chihuahua (2010-2015). Actualmente es becaria de la FLM en el área de dramaturgia.