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#DelVerboToBe: Visa para la nostalgia: santos, barbacoas y baile

Juan Carlos Narváez Gutiérrez | 21.03.2017
#DelVerboToBe: Visa para la nostalgia: santos, barbacoas y baile

La década de 1990, atravesada por los procesos de globalización, tuvo diversos impactos en la forma de vida y el vivir de los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos. La academia, la sociedad civil y los gobiernos hicieron suyo el concepto de lo transnacional, la frase “los ausentes siempre presentes” (Smith, 2005) es la metáfora que encarna el hacer y el ser de un migrante transnacional en el mundo contemporáneo.

Alejandro Portes y otros académicos (1999) definieron al transnacionalismo inmigrante como parte de un movimiento global, donde la movilidad y la comunicación intensifican las relaciones entre sujetos inscritos en distintos espacios geográficos y sociales dando origen, así, a múltiples expresiones como la construcción de redes en todo el mundo, comunidades, movimientos sociales políticos, rituales religiosos y producciones culturales que trascienden lo local y se ubican más allá, tanto del país de origen, como del de recepción de migrantes. Lo transnacional existe en este sentido más allá de ambos espacios, incluso, cuando existen políticas de fronteras e inmigración restrictivas.

En los últimos días, en diferentes puntos de revisión migratoria en la frontera con Estados Unidos, se han llevado a cabo rechazos y suspensión de visados. Para las comunidades de mexicanos y de población de origen mexicano esto no sólo se traduce en un alto a los flujos de personas, sino que paraliza las dinámicas de vida transfronteriza y rompe con procesos de intercambio cultural. A continuación, tres ejemplos:

  • La Virgen de Zapopan: Jalisco es uno de los estados de la República Mexicana que pertenece a lo que se ha llamado la región tradicional de emigración. Incontables generaciones de migrantes han ido y venido de un lado al otro, han formado familias entre Estados Unidos y México, han construido redes de negocios y por qué no decirlo, han hecho del proceso de emigración (regular o irregular) una forma de vida y de reproducción cultural. En este contexto, no sólo han llevado la torta ahogada, la carne en su jugo, la birria o el pozole estilo Jalisco a los 52 estados de la Unión Americana, también han migrado con ellos sus santos peregrinos, para muestra, la virgen de Zapopan, quien visita a sus hijos migrantes cada mes de mayo en la ciudad de Los Ángeles.
  • Barbacoa en Florida: Si bien, hoy día podemos encontrar en Estados Unidos prácticamente todos los ingredientes para prepara un mole, salsas, tamales o barbacoas, para las comunidades de inmigrantes esto no basta, porque más allá de la preparación objetiva de los alimentos, perviven el rito y la tradición. Ixmiquilpan en Hidalgo es bien conocido por su maestría en la preparación de la barbacoa. Una de las regiones emergentes —después de la Reforma Migratoria de 1986— de emigración mexicana fue el estado de Hidalgo. Actualmente, en el estado de Florida y otros puntos de la Costa Oeste de Estados Unidos, se ven llegar paquetes de Barbacoa que viajan desde Ixmiquilpan hasta la comunidad inmigrante en donde se le espera para acompañar alguna importante festividad.
  • Bailes: La música como expresión cultural viaja en y con las personas. En el Harlem de Nueva York, como en otros enclaves migratorios, cualquier paseante puede encontrarse con tiendas de objetos y productos étnicos o de la nostalgia; normalmente, se pueden encontrar figuras religiosas, ropa, ingredientes gastronómicos o artesanías, sin embargo, en algunos sitios también se ven otro tipo de productos que se han creado expresamente para las comunidades migrantes, hablo de videos de alta demanda que se producen en los lugares de origen de las comunidades migratorias, estos videos contienen bailes sonideros, jaripeos, fiestas de quince años, bodas y otras expresiones que se realizan en lo local y que son grabadas para su venta en los espacios de inmigración: los saludos, las canciones dedicadas desde el pueblo de origen hasta el lugar de destino del migrante, son parte del repertorio que atesora la comunidad que adquiere y espera estos productos desde la nostalgia.

 

"Quinceañera después de su misa", Wikipedia.

 

La globalización, dicen, conectó mundos, sin embargo, las fronteras y el intercambio de productos han sido y siguen fuertemente controlados. En algunas comunidades de origen migratorio, no llegan Fedex o DHL, sin embargo, siempre se puede encontrar pequeños locales de envíos y mensajería doméstica o desde abajo, donde un miembro de la comunidad que posee un visado u otra condición migratoria se convierte en ese emisario que comunica los mundos migratorios a través de los paquetes de la nostalgia.

 

Bibliografía

 Alejandro Portes, L.E. Guarnizo y P. Landolt, “Transnational Communities”, número especial de Ethnic and Racial Studies 22, 3/1999.

Robert Smith, Mexican New York. Transnational Lives of New Immigrants, University California Press, 2005.